Resiliencia.

Resiliencia.

Photo by Benjamin Suter on Pexels.com

Antes esta palabra era tan desconocida para muchos, hace unos pocos años se volvió una palabra de moda y muchos se refieren a ella como una gran cualidad, un don, un super poder, que todos quisieramos prácticar en nuestra vida y no dejarnos derrotar ante las situaciones poco fáciles.

Considero que soy una persona resiliente porque la vida me preparó para serlo de muchas maneras. Soy una mujer que persigo mis sueños, que hasta ahora he logrado todo lo que me he propuesto. He tenido mis fracasos pero no me culpo y no me autocastigo por fallar. No es mediocridad, pero es mejor saber que lo intenté y que no me quedé de manos cruzadas por miedo. Cuando quiero lograr un sueño, el miedo no puede conmigo, no permito que se interponga. El miedo está ahí pero no me detiene.

Vengo de una familia campesina humilde, entonces mi camino no ha sido fácil pero ha sido bonito todo lo trascendido y me siento tan orgullosa de mi misma. Mis posibilidades por terminar mi bachillerato, la Universidad y ser una profesional eran muy reducidas, pero mis ganas por superarme y el amor a estudiar me ayudo el superar vivir lejos de mis padres desde cuando era una niña de 11 años, estar internada no fue nada fácil para mi, fue una experiencia muy dura pero esto me ayudó a ser fuerte, a ser independiente, me ayudó a luchar por mis sueños, y a comprender que el mundo no tenia limites. Y así ha sido a lo largo de mi vida, soy arriesgada y a veces fallo por eso. Pero cuando quiero lograr mi meta, nada ni nadie me detiene. Lucho hasta el final y si no pude obtenerlo, entiendo que Dios, que la vida no lo quieren para mi o no me conviene, o no es el momento adecuado, o quizás es que se está gestando algo mucho mejor para mi. Siempre he dicho lo bueno toma su tiempo. Y es una realidad, todo toma un proceso y a veces nosotros somos muy inmediatistas, lo queremos ya pero lo que no sabemos es que Dios está haciendo su obra maestra. Y si tu ahora analizas un sueño alcanzado, que era muy importante para ti, y tuviste que esperar un buen tiempo para obtenerlo, y creíste en ese momento que Dios no te había escuchado o que eso no te convenía, pero que finalmente resultó y ahora comprendes que lo que esperabas llegó de una forma fenomenal, más grande, quizás más poderosa, llegó más perfecto, incluso de lo que tu habías esperado.

Por eso les digo mis amigos que nunca pierdan la fe, y que si ese sueño no se ha dado todavía es porque Dios lo está preparando hermosamente para ti. Imagínate, ese sueño es un proceso y es lo que yo le digo a mi hermana, cálmate, deja de ser ansiosa, tienes que aprender a esperar, tu no te imaginas cuantas cosas deben pasar, cuantas personas tienen que moverse para que tu sueño se de. Y eso yo lo aprendí hay sueños gigantes que necesita de una gran revolución en el mundo y por eso toman su tiempo.

Las situaciones difíciles son un gran desafío, son unos maestros que ayudan a entender tu fortaleza, tu resiliencia y tu gran poder interior. Yo le doy gracias a Dios por todo lo vivido, porque no me canso aunque la vida se ponga resistente como el acero. Cuando se vence todas esas adversidades, comprendes que eres una persona increíble por resistir y nunca desistir. Cuidado, nunca debemos pisar al otro, derrumbar al otro para lograr nuestros sueños, ya que pierde cualquier validez ante la vida. Las metas se hacen con el corazón, con honestidad; así puedes ser un gran orgullo para ti misma y para tu familia.

Importante que sepamos comprender cuando algo no conviene para el bien de nuestra alma y no nos pongamos tristes porque nuestro sueño no fue alcanzado. Muchas veces Dios nos ahorró grandes sufrimientos, o quizás aún no estábamos preparados para obtenerlo.

Les voy hablar de mi último sueño alcanzado, yo siempre quise vivir en Estados Unidos, y era un sueño desde que era una adolescente. Cuando tenía 20 años pedí la visa y me fue negada, no se imaginan la tristeza que me dio; pero me dedique a terminar la Universidad en mi país Colombia, luego comencé a trabajar en una Multinacional, la cuál tenia sede en Estados Unidos, así que por medio de esta empresa obtuve mi visa Americana. Primero vine con visa de estudiante de Inglés y vine a conocer este país soñado, esos meses en Estados Unidos fueron maravillosos, la mejor época de mi vida, nunca había sido tan feliz. Cuando regresé a mi país, sabía que definitivamente Estados Unidos era el país donde quería vivir porque conocí la felicidad, la tranquilidad, la abundancia. Estados Unidos era mi país del corazón, no se como explicarlo pero me sentía tan conectada con este país de una forma especial, me sentía enraizada, sentía que era parte de mi y que por primera vez me sentía parte de un lugar, de un espacio. No me pude regresar de inmediato a Estados Unidos, porque se me presentó un proyecto que quería realizar y me reconecte nuevamente con el amor de mi vida, mi primer amor, después de no vernos por 18 años, y comencé una relación con él. Pero mi corazón seguía añorando Estados Unidos, mi alma quería estar en ese país. A los dos años mi proyecto y mi relación amorosa empezaron a robarse mi paz. Entendí que ese proyecto no me daba alegría y que ese hombre no era el hombre adecuado para mi. Entonces empecé a buscar la forma de venirme a Estados Unidos, toqué puertas pero no se abrían pero lo seguía soñando todo los días, hacia la tarea de visualizarme viajando en avión, aterrizando en Miami. Conociendo a un hombre maravilloso y casándome. Me tomó un año y cinco meses para conseguir llegar a Estados Unidos nuevamente, no fue inmediato; pero les digo algo, desde que llegué a Estados Unidos todo se ha dado tan perfectamente, todo lo que visualicé, todo lo que soñé, lo logré; no he tenido que pasar por situaciones tan difíciles como dormir en el piso, o dormir en un parque, no he tenido que luchar y luchar para sobrevivir. Nada de eso, Dios me puso ángeles desde que llegue a este país. Llegue a Estados Unidos a vivir definitivamente en Enero de 2019. Cuando algo se va dando perfectamente, sin insistir e insistir, es porque estás en el camino correcto. Finalmente les digo que soy muy muy feliz en este país. Amo este país. Y tengo mil sueños por alcanzar.

Vibrando Alto.

Vibrando Alto.

Photo by Mikhail Nilov on Pexels.com

Vibrar alto es fundamental para manifestar mis sueños y para sentirme feliz en el momento presente. Cuando vibras alto es más fácil conectarse interior se llena de una fuerza transformadora que te acerca más a tus sueños. Tu energía se expande de tal forma que conecta con esas fibras invisibles, y materializas lo invisible al campo visible.

Pero cómo puedes mantenerte vibrando alto? Es muy fácil, vibras haciendo lo que más te gusta, sonriendo, escuchando música, leyendo o realizando un hobby. También se puede lograr agradeciendo a la vida, amando, abrazando, bailando, todas estas actividades que te reconfortan; por tanto te hacen más creativa y entonces aparecen ideas brillantes o esa idea que solucionará ese problema que tanto te desvela.

Habrá días en que te sentirás bajito de energía y es normal. Pero trata de vitalizarte y si no puedes, esta bien sentir esta tristeza, hace parte de nosotros, solo obsérvala. Lo importante es tratar de vivir en el presente, porque si estás en el pasado eso te generará depresión y si estás constantemente pensando en el futuro pues vivirás ansiedad, por eso es tan importante vivir en el presente, viviendo el día a día.

Desde que comencé a vibrar en alto, me he vuelto más creativa, vivo más en el presente, soy agradecida con lo que tengo y con lo que vivo. Estoy más aterrizada en este contexto terrenal, entendiendo que todo ocurre para un propósito y tratando de vivir despierta, de vivir consiente y sé que cuando mi espíritu comprenda los aprendizajes, avanzaré en mi vida. Vendrán más desafíos que me exigirán comportarme con más sabiduría, más sensata y en coherencia. Pero se que puedo lograr lo que sueño, porque si lo tengo en mi cabeza es porque Dios me lo sembró, es porque es posible. Vibrando manifiesto y me acerco más a mis sueños, sin dejar a un lado la certeza de culminar con éxito mi deseo. Y si vienen los pensamientos negativos a mi cabeza pues engaño a mi mente y como lo dice la gran Maria Elvira Pombo, lo engaño sonriendo, con una gran sonrisa dibujada en mi rostro e inmediatamente los pensamientos de miedo, paran. Es mágico, pero cuando llegan esos pensamientos que me limitan y me atemorizan pues empiezo a sonreír y a sonreír, y engaño mi cerebro. Practíquenlo y verán!!

Vibrando alto ayuda a que se reduzcan tus emociones negativas, y por tanto tus pensamientos son positivos lo que atraerá a tu vida cosas positivas, en la medida que tu vibras en alta frecuencia es lo que atraerás. Los pensamientos positivos te ayudarán más fácil a sanar una enfermedad, además tu estado anímico está en su punto más alto. Tendrás una vida más plena y feliz y una gran paz en tu vida y esto definitivamente no tiene precio.

Vibrar alto podría llamarlo como un medicamento para la felicidad porque te da tanta paz, te vuelves más creativa y te vuelves más consiente. He decidido convertirlo en hábito para mi vida porque he visto lo bien que ha sido para mi.

Dar y Recibir debe ser un Equilibrio.

Dar y Recibir debe ser un Equilibrio.

Photo by Angela Roma on Pexels.com

En estos días pasó algo que me hizo entender muchas cosas acerca del dar y como si no hacemos un correcto equilibrio de Dar y Recibir, habrá un desbalance y pasaremos por un aprendizaje. Hace cuatro años quise ayudar a alguien quién fue muy importante en mi vida, y el resultado fue que él se desligó de su responsabilidad dejándome una deuda. Fue algo muy doloroso para mi, primero por lo importante que había sido en mi vida como persona, segundo por dejarme esa deuda que no me pertenecía, él traicionó mi confianza y abusó de mi generosidad; pero no voy a entrar a victimizarme, al contrario, soy responsable porque elegí ayudarlo pero lo que no estuvo bien fue que lo ayudé más de lo que yo podía, es decir, me extralimité y lo puse primero a él que a mi y la vida me enseño que puedo ayudar a la gente siempre y cuando esté dentro de mis capacidades y si no puedo, pues no tengo que reventarme solo para que el otro esté bien. Claramente hubo un desequilibrio, di mucho más de lo que podía, de lo que tenía.

Y hace poco, le pasó a mi esposo, él es una persona muy generosa y siempre quiere ayudar a los demás así represente para él un esfuerzo mayor en tiempo y dinero, él siempre está dando de más y muchas veces recibe menos, a pesar de que sus servicios no son costosos, son precios justos pero al final él se da cuenta que el dinero recibido no compensó todo el esfuerzo dado. Antes me preguntaba, porqué le pasan tantos momentos no tan buenos a mi esposo, se le dañan cosas o se le pierden (yo pensaba que él cargaba con un bulto de sal), pero esta semana que repitió de nuevo esa situación no tan agradable, entendí todo tan claramente, fue como un momento de iluminación. Como él siempre está dando de más, pone a las demás personas antes que a él, entonces hay un desbalance en su vida y por eso le ocurre esos pequeños accidentes. Esto inmediatamente me mostró que yo también hice lo mismo, puse primero a esa persona antes que a mí. Me olvidé de mi solo por complacerlo. Que grave error!!

Y le di gracias a Dios por permitirme entender ese aprendizaje, pues antes no lo entendía. Sabía que eso había ocurrido para un propósito pero no lo había comprendido. Ahora entendí y mi esposo también, que podemos ayudar a los demás dentro de nuestras posibilidades, no se trata de sacrificarnos, no se trata de no valorar nuestro dinero, no podemos regalarlo y sacrificar nuestra vida, nuestras prioridades por hacer felices a los otros. No debemos echarnos en nuestros hombros las responsabilidades, los desafíos de los demás.

Además les estamos haciendo un daño a esas personas porque no les permitimos evolucionar, de crecer, porque todo se lo ponemos en sus manos tan fácilmente, porque no les permitimos buscar otras posibilidades de intentar, de mirar alternativas; quizás en una de esas búsquedas se encuentre algo mucho mejor para sus vidas, como: conocer una nueva persona que les brinde algo positivo, o que llegue a un lugar que ha estado esperando por esa persona mucho tiempo. Que se yo, hay miles de posibilidades, todo lo que ocurre en nuestra vida es por una razón y un propósito, pero cómo van a descubrirlo? si nosotros no les ayudamos a que lo descubran.

Nadie es más importante que yo misma, si yo no me respeto, claramente el otro no me va a respetar. Si yo no valoro mi tiempo, mis talentos, mi dinero pues nadie más lo hará. Mi mensaje es servir a los demás con amor, pero que esto no implique en un resultado negativo para nosotros.

Servir no es sacrificarse. Servir es amar, es acompañar, es ayudar cuando nos lo piden. Sirvamos con el corazón, no lo hagamos porque obtendremos un beneficio de esa persona más adelante; no lo hagamos como un intercambio de beneficios, por ejemplo: si yo le ayudo a esta persona, él podrá ayudarme con una determinada tarea, así yo puedo relajarme y me ahorro un dinero. No, favor con favor no se paga, eso no es servir. Estamos desdibujando la palabra servicio, porque en nuestro corazón hay otra intención, que es aprovecharse de la necesidad del otro para sacar provecho, mostrarse como una persona generosa pero en realidad hay un intercambio. Esto lo ví en una persona que siempre se quería notar como generoso, una persona servicial pero en realidad él no ayudaba y no daba nada gratis, él siempre estaba pensando como sacar provecho de esa persona más adelante en sus negocios, en sus proyectos. Y cuando regalaba a las personas de escasos recursos siempre se tomaba fotos para que los demás vieran su amabilidad. Y esto es lo que nunca debemos hacer. Cuando tu das con amor, la vida te devuelve el doble, nunca des esperando de vuelta tu retribución porque a la vida no se le engaña. Cuando se sirve se hace con alegría, con gozo, con amor.

No olvides suscribirte. Gracias por leerme!

Tengo Diabetes.

Tengo Diabetes.

Photo by Nataliya Vaitkevich on Pexels.com

Un día antes de mi cumpleaños, la doctora me dice que tengo Diabetes y sentí un vacío tan fuerte, sentí mucho miedo y tristeza. Aunque quizás, toda la vida me preparé para tener esa enfermedad.

Sin embargo, me dije a mi misma, no voy a arruinar mi cumpleaños, solo se celebra un día y no me voy a poner triste, no voy a pensar en eso, después lo pensaré. Después de mi cumpleaños, ya lo medité, me sentía triste y la verdad no tenía mucho ánimo, entonces me tomé el día para sentir mis emociones, para buscar que dieta debía comenzar a tomar, no quise sentirme una victima, sino enfrentar esta enfermedad.

Hace años que vengo con problemas de azúcar, pero estaba controlada, desde hace años evito comer mucho dulce, trataba de cuidarme para comer de vez en cuando un helado, un ponqué, un chocolate. Aprendí desde hace mucho tiempo a leer en los empaques los valores nutricionales y los componentes de los productos para tener una alimentación controlada. Pero ahora que tengo diabetes debo estar más al pendiente, debo tener muchísimo cuidado con los alimentos, no debo dejar de ejercitarme, ya que el ejercicio es fundamental para controlar el azúcar en la sangre, afortunadamente siempre he tomado mucha agua entonces no tendré problema.

Esta semana que me tomé el día para meditar sobre mi diabetes, entendí que yo heredé la enfermedad de mi abuela materna. Mi abuela y sus hermanas sufrieron diabetes y mi tío, hermano de mi mamá también sufrió diabetes e incluso murió de un coma diabético a los 54 años de edad, eso ocurrió hace seis años. Mi madre también tiene el azúcar alta pero ella la tiene muy controlada.

En los últimos años de vida de mi abuela fue una relación difícil y lamentablemente no fue buena entre las dos. Me sentí culpable por no haber sido paciente con ella, por no ser comprensiva y por años me sentí culpable pero hace dos años entendí que la culpa no te trae nada bueno para tu vida. Yo ya le he pedido perdón a mi abuela y se que ella me perdonó pero mi subconsciente todavía se siente culpable y creo que por eso yo me enferme de diabetes. Creo que mi subconsciente piensa que para lograr el perdón de mi abuela yo debo llevar su enfermedad y que necesito llevar el recuerdo de ella en mi sangre.

Así que hice el rito de la silla vacía, me imagine a mi abuela y me puse hablar con ella y la senté en la silla y le dije: Abuela yo ya sé que me perdonaste y que me quieres, que me cuidas desde el cielo, porque gracias a Dios mi vida ahora está muy bien. Yo también te quiero, te respeto y te honro por ser mi abuela pero la diabetes fue tuya, fue tu enfermedad, así abuela que no recibo esta enfermedad en mi cuerpo, en mi sangre. Y no quiero que esta enfermedad continue multiplicándose en la familia. Así que Vida no voy a recibir la diabetes. Gracias por lo que he aprendido en estos días de la enfermedad, llegaste para mostrarme la vulnerabilidad de esta mujer, por alertarme que debo cuidar mi salud ,que debo respetar y amar mi cuerpo. Gracias porque cuando se está enfermo valoras tanto la salud y entiendes que ni con el dinero puedes comprarla, que puedes mejorarla sí, y que ayuda a tu calidad de vida, pero la salud es algo tan invaluable, es un tesoro que te da Dios. Y muchas veces no agradecemos por la vida, solo nos quejamos por ser pobres, por tantos problemas que debemos lidiar día a día pero cuando te enfermas, entiendes que todo eso pasa a un segundo plano y que hay cosas más importantes en la vida, como la salud.

Así que amigos, he leído que la mente si la sabes manejar puede curarte de muchas enfermedades, voy a leer mucho sobre el asunto y ver como puedo avanzar en mi vida sin pensar en la diabetes. Seguiré las recomendaciones del médico porque es un asunto muy serio y no voy a ser irresponsable pero estoy segura de que me inconsciente quiso adoptar esta enfermedad de mi abuela. Amo lo natural así que voy a investigar que productos tomar, que batidos tomar pero no voy a tomar esta enfermedad. Cuando logre tener mi azúcar en niveles normales les estaré contando.

Por favor no se excedan con el azúcar, es lo peor que podemos comer. Es veneno para nuestro cuerpo. Cuídense y tomen conciencia con su alimentación, no digo que la eliminen pero no consuman grandes cantidades, yo siempre endulzo con estevia que es un endulzante natural y me encanta lo que como.

HO’OPONOPONO: Lo Siento, Perdóname, Gracias, Te Amo.

HO’OPONOPONO: Lo Siento, Perdóname, Gracias, Te Amo.

Photo by Los Muertos Crew on Pexels.com

El ho’oponomono es una práctica que nació en Hawái hace muchos años, y fue concebida para la resolución de conflictos y sanación espiritual mediante el perdón y la reconciliación.

Al ser una filosofía para la resolución de conflictos, no se debe de hablar de culpables, yo no soy culpable. Es mejor decir, soy responsable de que este recuerdo o esta memoria siga habitando en mí. Algo que me pareció maravilloso y hermoso fue escuchar de Mabel Katz una conferencista Argentina que se dedica a dictar por el mundo esta práctica milenaria de Ho’oponopono es: «cuando tu culpas, le estas dando el poder al otro de tu malestar, de tu incomodidad, pero cuando tu te haces responsable, tu estas tomando el control de tu vida, te estas empoderando». Y es real, en los últimos días comprendí que no era justo que esa persona que me ofendió tuviera el poder de desubicarme, de hacerme enojar o de hacerme llorar. No, esa persona no puede tener el control de mis emociones, de mis pensamientos. Yo me empodero, observo la situación, identifico porque me esta causando tanto dolor, identifico que me esta enseñando y tomo esa enseñanza y la aplico a mi vida.

Cuando conocí de esta práctica, me llamó mucho la atención porque los expertos hablan de que uno puede sanarse con solo repetir: Lo siento, Perdóname, Gracias, Te amo. Hablo de sanar cuando tienes un malestar, rabia, miedo con una persona o una situación.

El hoponopono ayuda a corregir errores, enfermedades, la energía del dinero, las relaciones interpersonales. También ayuda a sanar heridas, memorias en nuestra vida.

Cómo podemos aplicar el hoponopono?

1 Identificar la memoria, o la situación incómoda.

2 Haciendo conciencia, repetimos: Lo Siento, Perdóname, Gracias, Te Amo. Todas las veces que sea necesario, se puede hacer varias repeticiones pero lo ideal es hacerlo sintiendo con compasión estas palabras.

Cuando estoy incomoda por alguien, o cuando quiero que esa persona tenga una buena actitud conmigo, o cuando no me gusta algo que estoy viviendo entonces repito con amor y conciencia estas palabras mágicas. He visto como esa situación o como esa persona mejora conmigo, o ya no me afecta su actitud hacia mi. Realmente estas palabras son sanadoras y yo lo he aplicado con muchas personas, ya sea en una entrevista de trabajo, o cuando tengo que resolver un asunto que es fundamental para mi futuro. Hago esta hermosa oración, no tengo que conocer esa persona, solo quiero que ella tenga una buena actitud, una sonrisa para mi.

La última vez que lo apliqué fue con una compañera de trabajo, ella no gustaba de mí, era hostil conmigo. Pienso que la ley del Espejo sucedió en su caso. Ambas éramos nuevas en el trabajo pero ella era grosera conmigo. Yo comencé a aplicar esta frase con ella, todo el tiempo. Le mandaba luz, oraba por ella, trataba de que no me afectara pero finalmente eso me estaba desgastando, pero nunca dejé de repetir Lo siento, Perdóname, Gracias, Te amo. Finalmente, después de seis semanas esto funcionó en ella, y su actitud cambió positivamente, su relación hacia mí se volvió cordial y respetuosa. Esto realmente Funciona!.

No olvides darle Me gusta y suscribirte. Gracias por leerme!

Cómo soltar algo que no te hace Feliz.

Cómo soltar algo que no te hace Feliz.

Photo by Andrea Piacquadio on Pexels.com

Comprendí que cuando uno se siente estancado, no se está feliz y que si quieres avanzar en la vida, hay que soltar. Pero soltar con amor. Ya sea un empleo, una relación de pareja, una situación, cualquier cosa en la que no estamos contentos. A mi me pasó en lo laboral y con una pareja. Apliqué el soltar con amor. No se debe soltar con rabia.

Entonces, que hice?

Primero agradecí y luego pedí lo que quería, o en este caso, pedí como me quería sentir. Yo soy una persona que creo en Dios, entonces oré comenzando por dar gracias por esas personas o por ese empleo que tuve, por el salario recibido que ayudó a pagar mi comida, mi crédito hipotecario en el banco, pude pagar mis viajes, pude comprar mi carro, entre otras cosas. Gracias por el aprendizaje y la experiencia adquirida pero en mi ser siento que ya es hora de tomar otro camino en mi vida que me impulse a crecer profesionalmente, con un mejor ambiente laboral, donde mi jefe me impulse a crecer y a no limitarme. Dios ya no me siento feliz en este lugar y quiero encontrar otro empleo, (o quiero emprender mi propio negocio, esto, para las personas que ya no quieren ser más empleados). Permite que se me abran mejores oportunidades para mi. Gracias Dios por escuchar mi oración y bendice a esta empresa que dejo con amor. Pero ya es hora de irme.

Les cuento que a los quince días me salió una muy buena oportunidad y pude cambiar de trabajo. Pero como se dio tan rápido? Porque agradecí, porque puse mi intención de amor a Dios, finalmente solté con amor, sin rabia, sin críticas, sin miedo y solté el control. Realmente este acto fue muy poderoso y vi la fuerza que tiene.

Este acto de soltar con amor también lo hice con una pareja que tuve, que aunque estaba enamorada, sabía y sentía que ya no era feliz y si no era feliz, tenía que soltar y dejarlo ir. Y así lo hice, primero agradecí por la vida de esa persona, por la oportunidad de conocerlo y de vivir hermosos momentos a su lado y aunque lo quería, esta relación finalmente me estaba haciendo mucho daño. Dije Fulanito te dejo ir con mucho amor, te doy las gracias y te deseo lo mejor en tu vida. Que Dios te bendiga… y Solté. En este caso no pedí una nueva pareja porque quería estar tranquila y no me sentía lista para otra relación, pero al mes conocí al que ahora es mi esposo.

Es muy importante soltar, porque si seguimos aferrados a esa persona, o a ese empleo o a una determinada situación, como van a llegar a nuestra vida nuevas oportunidades, nuevas personas si estamos dando toda nuestra energía a eso que ya no nos hace bien? Si tenemos las manos ocupadas con el pasado, como vamos a recibir lo nuevo?.

Desde que descubrí esta poderosa herramienta la aplico para todo lo que no me hace bien o que quiero hacer un cambio, como por ejemplo para cambiar de casa o de ciudad y que también me ha funcionado.

Gracias por darle me gusta y por suscribirte.