Aquí tienes siete pautas que te ayudarán a recuperar tu motivación cuando la pierdas:
Reconecta con tú «por qué»: Recuerda por qué comenzaste en primer lugar. Identifica tus razones y objetivos fundamentales. Conectarte con tu propósito y recordar la importancia de lo que estás haciendo puede avivar la llama de la motivación.
Establece metas claras y alcanzables: Define metas específicas, medibles y realistas. Divídelas en pasos más pequeños y alcanzables. Al tener metas claras, tendrás un sentido de dirección y podrás celebrar los logros a medida que los vayas alcanzando.
Busca inspiración: Encuentra inspiración en personas, libros, podcasts o historias que te motiven. Busca modelos a seguir o mentores que te inspiren a alcanzar tus objetivos. La inspiración externa puede ser un impulso significativo para recuperar la motivación.
Aprende de tus fracasos: En lugar de dejar que los fracasos te desmotiven, utilízalos como oportunidades de aprendizaje. Reflexiona sobre lo que puedes mejorar, ajusta tu enfoque y vuelve a intentarlo con una nueva perspectiva. El fracaso es un trampolín hacia el éxito si lo utilizas como una lección.
Cuida tu bienestar físico y emocional: Asegúrate de cuidar tu salud física y emocional. Duerme lo suficiente, come de manera equilibrada, realiza actividad física y dedica tiempo a actividades que te relajen y te hagan sentir bien. Cuando te sientes bien en todos los aspectos, es más probable que encuentres la motivación.
Encuentra apoyo y comunidad: Busca un grupo de apoyo o rodearte de personas que compartan tus metas y valores. Compartir tus desafíos y logros con otros puede brindarte un sentido de pertenencia y motivación adicional. El apoyo de otras personas puede recordarte que no estás solo en tu camino y que juntos pueden alcanzar el éxito.
Practica la automotivación: Cultiva la automotivación mediante la visualización, la repetición de afirmaciones positivas y el desarrollo de una mentalidad enfocada en el crecimiento. Celebra tus logros, por pequeños que sean, y mantén una actitud positiva hacia tus esfuerzos. La motivación también puede provenir dentro de ti.
Recuerda que la motivación puede fluctuar a lo largo del tiempo, pero con estas estrategias y manteniendo la perseverancia, puedes recuperarla y seguir avanzando hacia tus metas y sueños. ¡Tú tienes el poder de mantenerte motivado y alcanzar tus objetivos!
Hace unos pocos meses escuché de esta palabra que era tan nueva para mi y decidí indagar acerca de esta, y me llevé una gran sorpresa pues en algo me relaciono con ella. Aún tengo miduda de si soy una polímata o simplemente soy una conocedora por varios temas. Pero cuando leí ese articulo pude comprender tantas cosas que me hacían sentir frustración, porque a mis 37 años sentía tanta emoción en tantos y diferentes campos y expertos decían concéntrese en su pasión, en lo que haría si ganara la lotería y yo me decía: Quiero hacer tantas cosas…, esto me hacía sentir confusa y me sentía mal conmigo misma; como a mis años, que soy una mujer adulta todavía me siento confundida sobre mis pasiones. Pero la tranquilidad llegó a mi cuando me encontré este articulo.
Pero que es un Polímata? Según la RAE: Persona con grandes conocimientos en diversas materias científicas o humanísticas.
La polimatía se da a conocer en la época del Renacimiento, pero en el siglo XX comienza a popularizarse y se aplica a pensadores, a personajes antes, durante y después del Renacimiento. El mejor personaje para relacionar la Polimatía es Leonardo Da Vinci, este hombre fue pintor, arquitecto, escultor, inventor, exploró la anatomía humana, tenía diversos conocimientos y su legado es sorprendente.
Como ya hemos visto un polímata domina diferentes campos del conocimiento. Comúnmente estos campos son tan diferentes entre si, pero lo que puedo comprender es que estas personas pueden lograr ver la(s) conexiones entre estos diferentes campos y pueden lograr trascenderlas mediante nuevas invenciones, nuevas teorías, nuevos aportes al mundo que conlleven a la mejora de la humanidad. Es así como la polimatía genera mas creatividad en los diferentes campos de conocimientos y por tanto se alcanzará altos niveles de innovación.
Expertos como Carlos Rebate, manifiesta que las presentes y nuevas generaciones serán polímatas debido al fácil acceso de la información y con acceso inmediato al conocimiento de calidad. La curiosidad tiene que ser el motor!. El dice que espera un futuro de polímata y Knowmada.
Realmente la Polimatía me ha fascinado, y como dije anteriormente no se si tengo algo de polímata pero tengo una carrera de Negocios, estudié Marketing primero laboré en este campo, luego por cosas de la vida me enamoré del Trading, me apasiona el tema de Negocios digítales, la cosmética natural, la Programación Neurolingüística y el bienestar del ser consciente y me encanta escribir. Por eso hace unos años me decía me encantaría integrar todo esto en una sola matriz de negocio, pensaba en crear un holding y tener diferentes empresas enfocadas en todos estos campos que me encantan. Pero decidí por empezar en escribir este blog y tratar de ir conectándolos. Sumando que me gusta leer y siempre estoy en la búsqueda de nueva información.
He sufrido cuadros de depresión desde que estaba en mi último año de colegio y mi inmadurez estaba en todo su esplendor. Era una adolescente inmadura y muy enamorada, esta combinación es aterradora. Luego a mis 30 años comencé con un cuadro de ansiedad tan fuerte que tuve que estar medicada, y se debía a mi estrés laboral, a veces trabajaba hasta 12 horas seguidas porque era demasiado mi carga laboral. La soledad se apoderó de mi, yo nunca he sido muy sociable entonces mis amigos han sido pocos. Mi gran defecto es no mantener la amistad, he tenido a tantos amigos pero a todos los alejo de mi corazón. Cada vez que llego a un nuevo entorno, hago amigos y luego que dejo ese lugar, pierdo todo contacto con ellos. A mis 30 años la soledad me dolía, era esa sombra que tu querías desaparecer pero mis pocos amigos ya estaban casados o con hijos, y por supuesto ya los amigos pasamos a un tercer o cuarto lugar, entonces aprendí a amar a la soledad, aprendí a abrazarla y a quererla, aprendí a convivir con ella. A mis 30 ya tenía «todo», casa, carro, una carrera profesional, un posgrado y trabajaba en una multinacional pero estaba tan sola, recuerdo que ganaba bien pero no tenía con quién compartir experiencias, vivencias, esas cosas que solo se disfrutan con una pareja ó con amigos.
Entonces abracé esa soledad con amor y ese abrazo se volvió un hábito en mí. Ahora amo mis ratos de soledad y aunque esté casada necesito esas horas conmigo misma a diario, son vitales.
Hace unos años, mi depresión regresó, viví la infidelidad, el desamor de mi pareja y sentí tanto dolor, esta vez fue mas fuerte. En mis treinta años había sido medicada por mi ansiedad pero me recuperé, dure dos años en tratamiento psiquiátrico. Pero ocho años después me sentí de nuevo tan vulnerable, sin ganas de vivir, con un dolor que me ahogaba y el insomnio se apoderó de mi. El dolor era tan fuerte, que se convirtió en desesperación, el día en que no aguanté más tuve que ir un hospital psiquiátrico, no me atendieron porque solo atendían pacientes de una empresa prestadora de salud. Yo pensaba que me iba a tirar a un carro, estaba tan desesperada; no entiendo como estas entidades si ven una persona enferma que llega sola por sus propios medios no la atienden. Por Dios, ese día quería morirme y ese hospital me dijo «no podemos atenderla». Tuve que irme a un centro comercial cercano o shopping mall y tranquilizarme. Ese día había contactado a mi psiquiatra, pero el no tenía disponibilidad, su agenda estaba llena; él viendo mi desespero me recomendó a una colega suya, pude hablar con ella por teléfono y por fin ella podía verme al siguiente día. Sentí un gran descanso, ese día viví un ataque de ansiedad. Fue lo más horrible que viví y lo viví sola, mi pareja con quién me iba a casar ya estaba en brazos de otra mujer.
En esos días en que estaba tan deprimida mi relación con mi mamá estaba mal porque yo estaba irritable, de mal genio pero yo nunca le hablé a mi mamá o a mi familia de la tristeza que traía porque sentía que ellos no podían entenderme por lo que estaba pasando. Siento que una persona que no ha sufrido de depresión o ansiedad no es buena consejera, porque te dicen «mi vida fue muy difícil y yo no tuve que ir a un psicólogo», «la vida es muy bonita para uno ponerse triste». En fin, te afecta más cuando empiezan a darte esos consejos que al final terminan desesperándolo más a uno. La única persona que sabía de mi situación era mi mejor amigo pero el vivía en otra ciudad.
Ese día recuerdo que llamé a mis amigas, era un martes o miércoles, no recuerdo bien el día pero eran las 12 pm (mediodía) y ninguna de mis amigas contestó mis llamadas. Necesitaba hablar con alguien para no tirarme a ningún carro, ese día quería acabar con mi vida. Era increíble que nadie pudiera contestarme el celular, era increíble que un hospital mental me negará el servicio. Pero cuando hablé con la psiquiatra pude calmarme y al otro día fui a la cita con ella. Fui diagnosticada con un cuadro de depresión moderado y ansiedad. Obviamente me medicaron y al mes solo pude obtener el alivio que necesitaba mi alma. La doctora me había dicho que me sentiría mejor al mes, que el medicamento no hacía efecto inmediato, recuerdo que dije «ay Dios mío es demasiado tiempo» pero la doctora me dijo te voy a mandar una incapacidad, pastillas para dormir y con solo dormir lo suficiente empezaras a sentirte mejor, y así fue. Recuerdo que al siguiente día después de la cita con la psiquiatra dormí 14 horas seguidas. Nunca había dormido tanto en mi vida, ese día me levante con los ojos hinchados de dormir que hasta me asusté de mi aspecto pero me sentía más tranquila. Estar medicada no es lo que uno quisiera, pero cuando llegó ese día que despertaba con esperanza, donde sabía todo mi valor como mujer, solo que la enfermedad me había hecho olvidar quererme; donde me sentía una idiota por sufrir por un hombre ya era síntoma de que me estaba mejorando. Esto ocurrió en el año 2018, duré medicada por dos años. Mi doctora decía que debía estar medicada por años pero cuando comencé este camino de la espiritualidad, yo comencé a sentirme mejor. En este momento estoy muy bien, no he vuelto a sentirme triste, no he vuelto a tener insomnio. Toda esta información que les estoy compartiendo en mi blog, me salvó la vida.
Pero de donde vino toda esa depresión? Mi respuesta es clara, se debe a los abusos que tuve desde niña, todo eso desató mi depresión. Después de hacer una introspección encontré el origen. No había podido superar los abusos, pero desde que estoy inmersa en este mundo de espiritualidad, he comenzado a sanarme y realmente ya no lloro cuando los recuerdo. Cuando descubrí el libro, El plan de tu alma, entendí muchas cosas y por tanto me ha ayudado a sanarme.
Entrar en el mundo espiritual se ha convertido en mi medicina, conocer toda esta información del bienestar mental, físico, del corazón, me han renovado; soy otra persona que ama la soledad, esta vez no duele. Amo compartir momentos conmigo misma aunque este casada. Aprendí que el amor no duele, ahora trato de vivir sin apegos. Con mi esposo, no existen tales apegos, ni control, y amo eso; poder sentirme libre así este casada. Ahora aprendí que el amor de mi vida SOY YO. Es la primera vez que vivo una relación sin miedo a que no me quieran, a que me usen o a que me abandonen. En este momento soy una mujer feliz y sana mentalmente.
Mi consejo es que busquen ayuda profesional cuando se sientan mal y combínenla con la espiritualidad, podrán sentir un gran alivio y quizás puedan sanarse como lo hice yo.
Vibrar alto es fundamental para manifestar mis sueños y para sentirme feliz en el momento presente. Cuando vibras alto es más fácil conectarse interior se llena de una fuerza transformadora que te acerca más a tus sueños. Tu energía se expande de tal forma que conecta con esas fibras invisibles, y materializas lo invisible al campo visible.
Pero cómo puedes mantenerte vibrando alto? Es muy fácil, vibras haciendo lo que más te gusta, sonriendo, escuchando música, leyendo o realizando un hobby. También se puede lograr agradeciendo a la vida, amando, abrazando, bailando, todas estas actividades que te reconfortan; por tanto te hacen más creativa y entonces aparecen ideas brillantes o esa idea que solucionará ese problema que tanto te desvela.
Habrá días en que te sentirás bajito de energía y es normal. Pero trata de vitalizarte y si no puedes, esta bien sentir esta tristeza, hace parte de nosotros, solo obsérvala. Lo importante es tratar de vivir en el presente, porque si estás en el pasado eso te generará depresión y si estás constantemente pensando en el futuro pues vivirás ansiedad, por eso es tan importante vivir en el presente, viviendo el día a día.
Desde que comencé a vibrar en alto, me he vuelto más creativa, vivo más en el presente, soy agradecida con lo que tengo y con lo que vivo. Estoy más aterrizada en este contexto terrenal, entendiendo que todo ocurre para un propósito y tratando de vivir despierta, de vivir consiente y sé que cuando mi espíritu comprenda los aprendizajes, avanzaré en mi vida. Vendrán más desafíos que me exigirán comportarme con más sabiduría, más sensata y en coherencia. Pero se que puedo lograr lo que sueño, porque si lo tengo en mi cabeza es porque Dios me lo sembró, es porque es posible. Vibrando manifiesto y me acerco más a mis sueños, sin dejar a un lado la certeza de culminar con éxito mi deseo. Y si vienen los pensamientos negativos a mi cabeza pues engaño a mi mente y como lo dice la gran Maria Elvira Pombo, lo engaño sonriendo, con una gran sonrisa dibujada en mi rostro e inmediatamente los pensamientos de miedo, paran. Es mágico, pero cuando llegan esos pensamientos que me limitan y me atemorizan pues empiezo a sonreír y a sonreír, y engaño mi cerebro. Practíquenlo y verán!!
Vibrando alto ayuda a que se reduzcan tus emociones negativas, y por tanto tus pensamientos son positivos lo que atraerá a tu vida cosas positivas, en la medida que tu vibras en alta frecuencia es lo que atraerás. Los pensamientos positivos te ayudarán más fácil a sanar una enfermedad, además tu estado anímico está en su punto más alto. Tendrás una vida más plena y feliz y una gran paz en tu vida y esto definitivamente no tiene precio.
Vibrar alto podría llamarlo como un medicamento para la felicidad porque te da tanta paz, te vuelves más creativa y te vuelves más consiente. He decidido convertirlo en hábito para mi vida porque he visto lo bien que ha sido para mi.
Antes de empezar a describir este tema, hablemos que es una creencia limitante. Una creencia es algo que instalaron inconscientemente en nuestro cerebro desde que éramos niños, y eran frases que nuestros padres, abuelos o tíos repetían de forma regular y muchas veces se convirtieron en refranes. Todo el tiempo ellos nos aconsejaban sobre algo, o nos cuidaban del peligro y aunque lo hacían con amor y lo hacían bajo el conocimiento que tenían en el momento, esto terminó por crear en nosotros patrones, los cuáles venimos plasmando, siguiendo a lo largo de nuestra vida. Que ahora con todo esto de la programación neurolingüística, el Bienestar del Ser, la Prosperidad entendemos que tenemos todas estas frases que limitan nuestra prosperidad, nuestras relaciones de parejas, en fin, los seres humanos entramos en esas crisis donde nos sentimos estancados, donde hemos fracasado no solo en nuestros matrimonios, sino en nuestros negocios o en nuestros empleos. Y nos preguntamos porque estamos repitiendo y repitiendo las mismas historias a lo largo de nuestra vida. Y pasa, que entramos en depresión, en situaciones que nos causan dolor y necesitamos comprender que es lo que nos esta limitando.
Por ejemplo: El dinero es sucio. Soy pobre pero honrado. Es mejor estar solo que mal acompañado. No mi amor, eso que pides es solo para la gente rica. El dinero no crece en los árboles. Mi niña hay que cuidarnos porque venimos de abuelos que tienen esta enfermedad y es hereditaria. Todos los hombres son infieles. Si quieres conseguir dinero, hay que trabajar el doble de duro. Entre otras, hay muchas creencias limitantes que cuando entendemos que son solo creencias que nos limitan y que no son ciertas, ya podemos empezar a ver la verdadera realidad.
Ahora que ya sabemos que es una creencia limitante, entonces como la desinstalamos? Hay una mujer maravillosa, ella es una terapeuta Colombiana con especialidad en Programación Neurolingüística su nombre es Mary Cardona y ella dice:
Primero se debe Tomar conciencia de la creencia. Luego Comprender: hay que comprender que esa creencia NO es mía, solo que la aprendí de mis mayores, de mis padres o abuelos y entiendo que esa creencia no la creé yo. Cuando yo hago esa comprensión, ya puedo empezar a cambiar esa creencia. Disociar: después de haber hecho conciencia, decido si quiero tomar esa creencia en mi vida o decido que esa creencia no fue creada por mí y que no la voy a seguir viviendo en mí, y que no la quiero para mi descendencia. Mary Cardona dice que un ejercicio para cerrar esa energía y que no siga pasando esa historia o situación en mi vida, es hacer, el ejercicio de la silla vacía, la cual consiste poner una silla y sentar ahí a esa persona y decirle te amo, te honro, pertenezco al clan; pero esa historia, esa situación es tuya o de ustedes, y no es mía, por tanto no la aceptaré más en mi vida, ni para mi descendencia. Siempre se debe pedir perdón por si consciente o inconscientemente ofendí a alguien y perdono por sí consciente e inconscientemente fui dañado. Repatronar: crear nuevas situaciones para mi vida. Crear afirmaciones para mi vida por ejemplo: esa enfermedad (diabetes) fue de mi abuela, pero hace parte de mi vida. Para eso es bueno que tu mismo construyas esa frase en tu vida, por ejemplo: Cada día soy una persona saludable. Es importante ahora que estás repatronando tu cerebro, le pongas emoción a esa nueva afirmación o nueva creencia para que se vuelva real en tu vida. Debes creer en esa afirmación y sentirla con emoción. Y tener fe.
Es usual sentirnos abrumados con el trabajo día a día, y debido a todo el trabajo, nuestro cerebro y cuerpo comienzan a agotarse y van perdiendo la concentración y la energía, por eso debemos recargarlo constantemente. Lo importante es no perder la productividad y tratar de hacer todo lo pendiente durante el día, pero a veces tenemos tanto trabajo y debemos trabajar horas extras regalando así nuestro tiempo. Yo sé que significa que el día no te alcanzara para hacer tantas cosas en la oficina y muchas veces tenía que regalar mi tiempo y lograr avanzar con mis tareas y no significaba que no fuera productiva sino que tenía demasiado trabajo por hacer. Tenía sobrecarga laboral, muchos pendientes para una sola persona. «Personas eficientes que necesitan las compañías».
Ahora que ya no vivo en ese mundo de estrés y agotamiento, de terribles migrañas sino que ahora estoy dedicada a mi blog y a mis proyectos, me ha parecido muy importante saber manejar mi tiempo y poder cumplir con las tareas del día. No olvidando recargar mi energía y esto lo hago día a día.
Estiramientos: al cuerpo le encanta estirarse por que el estiramiento beneficia los músculos y las articulaciones. Y debido a las actividades repetitivas, el cuerpo necesita que nos estiremos por eso no dudemos de hacerlo, enfoquémonos en los brazos, cuello, espalda, los muslos y pies. Hacer una pausa y pararnos por un momento eso nos recargará totalmente. Hacerlo cada vez que nos sintamos cansados.
Respiración: la respiración es el energizante natural y esto hace que nos recarguemos mas rápidamente. Muchos no sabemos respirar y por eso es que nos sentimos sofocados por el estrés y por tanto nuestra energía esta totalmente acabada. El cerebro ama el oxigeno, por eso tomar respiraciones profundas te ayudara a revitalizar tu mente y tu cuerpo. Una correcta respiración, nos ayudará a relajarnos, a ser más creativos, a vivir en el presente. Por eso trato de hacer profundas respiraciones varias veces al día y lo que hago es tomar el aire en 5 tiempos, sostenerlas en 5 tiempos y exhalando en 5 tiempos, esto lo hago 3 veces. Realmente siento como mi cuerpo se recupera instantáneamente.
Caminar: tus músculos se relajan totalmente cuando caminas, y tu mente comienza a sentirse calmada. Amo caminar, es una de las actividades que más me gustan y cuando lo hago voy pensando en mis sueños, enviando toda mi energía positiva al universo, decretando y les cuento que muchos sueños se han cumplido. Hasta he grabado mis conversaciones y después las vuelvo a escuchar y me he llevado maravillosas sorpresas, verdaderamente la palabra tiene poder. Yo me pongo mis audífonos, salgo a caminar y grabo mis conversaciones con Dios, la gente piensa que escucho música, pero no, estoy en la tarea de decretar mi realidad.
Gratitud: Todos los días saco unos minutos para agradecer a Dios. Yo no las escribo, prefiero decirlas en voz alta, a veces las hago en mi cuarto o en el baño mirándome al espejo. La gratitud te da energía para empezar el día, porque al saber que tan afortunado eres en la vida, como la vida te da regalos diariamente y quién no se anima a a trabajar conociendo toda la abundancia que hay en tu vida. Y me consta que la gratitud hace que más cosas te envíe el Universo para que agradezcas más. Es muy poderoso.
Realizar llamadas: A veces tomo mis breaks haciendo llamadas a mi familia o a mis amigos. No tengo muchos amigos pero si trato de llamar a mi familia y no perder el contacto aunque a veces se toma un gran tiempo. Pero lo hago cuando en el día me ha rendido, ya que el fin de semana se lo dedico completamente a mi esposo. Entonces no hago esas llamadas el fin de semana. Porque respeto mi tiempo con mi esposo.
Meditación: La meditación la practico por las noches antes de acostarme y realmente es revitalizante. Me ayuda a dormir mucho mejor, a relajar mi mente y a manifestar mis sueños. La meditación la comencé hace poco, y no es difícil. La verdad me encanta meditar, y lo hago poniendo música y cerrando mis ojos. Trato de que sea simple pero es poderosa para mi. Mi meditación es más orientada a la pineal, hace poco la descubrí y me ha enamorado.