Inteligencia Emocional, tan necesario en nuestros tiempos.

Inteligencia Emocional, tan necesario en nuestros tiempos.

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Muchos piensan que el coeficiente intelectual es más importante que la inteligencia emocional pero pienso que el éxito está en que todas las personas deberíamos tener un excelente manejo de nuestras emociones.

Es imposible evitar las emociones pues hace parte indiscutible de cada ser humano. Lo importante y ganador es saber manejarlas. No es dejar de sentir, no, de ninguna manera; debemos observar porque ocurre nuestra emoción, qué es lo que nos está diciendo; cuando la mente calla, el cuerpo grita. Y no es sano ocultarlas porque si no observamos con detenimiento y hacemos la catarsis, nos enfermamos.

Hay grandes ejecutivos, importantes empresarios muy inteligentes con maestrías, doctorados, con importantes cargos, pero en su vida personal es todo un desastre, mala relación con sus esposas o esposos, con sus hijos, con problemas de ira, graves crisis de depresión, a lo que conlleva a un deficiente manejo de la inteligencia emocional y su calidad de vida se ve seriamente afectada.

Gestionar correctamente tus emociones, no solo te beneficia a ti, sino que te beneficia en tus relaciones interpersonales, ya que somos seres sociables y a diario debemos convivir en comunidad y tratar de llevar una correcta armonía entre todos.

Una persona Inteligentemente Emocional:

  • Tiene pensamientos positivos.
  • Tiene una buena autoestima.
  • Es asertiva.
  • Se conoce a si misma.
  • No se sabotea.
  • Tiene empatía.

Así que una persona que es emocionalmente inteligente, reconoce sus emociones y aunque las emociones no pueden controlarse, si se puede controlar la reacción. No se sale de sus cabales, y las maneja con tranquilidad, y se evita en desencadenar graves consecuencias por el descontrol de sus emociones. Ahora con las redes sociales, se viralizan personas que pierden totalmente el control de sus emociones, y se filtran peleas, frases despectivas, actos que atentan contra los demás lo que origina que haya un juicio social hacia esas personas y muchas veces con las pérdidas de sus empleos.

Ser empáticos es tratar de comprender al otro, así este equivocado, es entender que es una persona que desconoce un determinado tema y que ha vivido con las herramientas que ha conocido en su vida. Y la idea de defender a toda costa nuestra razón, a veces no es lo más inteligente, porque hay personas tan apasionadas, tan fanáticas que luchan o demuestran por encima de lo que sea, que son las únicas que poseen la razón y no escuchan porque en vez de escuchar están pensando como refutar lo que el otro dice. Entonces para que perder el tiempo y nuestra paz con este tipo de personas. Actuemos bajo la asertividad, digamos los cosas con respeto, con un tono de voz moderado en el momento correcto. Es decir las cosas con firmeza pero de la mejor manera. No se trata de ser pasivos, pero tampoco actuar de forma agresiva, acá radica la inteligencia emocional.

Si sentimos miedo, tristeza, rabia o alegría, debemos pensar siempre con claridad, para tomar las decisiones correctas. Si actuáramos con más conciencia no veríamos a tantas personas intolerantes que insultan, que golpean o matan a los demás por un momento de ira. Me duele tanto ver a las personas que les encanta juzgar a los demás, que piensan que ellos son los dueños de la razón absoluta. Después del Covid, la vida nos ha dado una oportunidad de enrutar nuestro camino, de volver a empezar para hacer las cosas bien. Comprender que somos seres sociables y que estar encerrados sin conectar con más personas o lugares, nos aísla. A nadie le gusta estar encerrado o aislado.

Pienso que no deberíamos tomarnos las cosas tan personal y avanzar, solo eso, No importa si el otro desconoce la realidad y carece de toda sensatez. No conectemos con eso que nos acaba con la energía, tomemos distancia y comprendamos que hay personas felices haciendo daño a los demás y que cada día se alimentan de su propio veneno.

Ojalá en los colegios se impartiera una clase de inteligencia emocional, es ahí donde se debería empezar.

Dilulu