Bendiciendo a ese entrenador que nos incomoda.

Bendiciendo a ese entrenador que nos incomoda.

Photo by Monstera on Pexels.com

Que difícil es mantener tu autocontrol y no reaccionar impulsivamente cuando sentimos que el otro nos está molestando porque simplemente no le gustamos.

  • Hace tiempo escuché que no podemos permitir que nadie nos robe la paz interior, pero que ejercicio tan fuerte es no dejarse afectar.

El año pasado viví un caso bastante molesto en mi trabajo porque nunca me había pasado antes, había una señora que no gustaba de mi, yo no le había hecho nada pero algo veía en mi que no le gustaba a ella, asumo que era la ley del espejo. Sin embargo, al principio yo no le prestaba atención y realmente no me afectaba su actitud. Me decía a mi misma, No siento rabia por ella, siento compasión por ella, debe tener tantos problemas en su vida y claramente está buscando como sacar su rabia, su frustración. Después decidí ignorarla pero luego entendí que ese no era el camino correcto, porque estaba posponiendo este aprendizaje que tarde o temprano tenía que vivir, la idea no era huir del mismo. Entonces empecé a recordar todas las herramientas del Ser que había escuchado a lo largo del tiempo y decidí aplicar, la idea era no permitir que esta señora robara mi paz interior y creara un caos en mí, no podía darle la fuerza de que me molestara con su irrespeto. Decidí seguir como si nada, y que su rabia no me afectara. Total, ella era mi compañera de trabajo pero no era mi amiga, pero ella siguió con su actitud desafiante y yo tratando de ser paciente. Entiendo que para pelear se necesitan dos y yo no estaba interesada en pelear, en discutir. Y pensaba que esta señora se tendrá que cansar de molestar pues yo no le presto atención y estoy en mi puesto de trabajo haciendo mis labores.

Solo que es tan difícil mantener la calma y no acceder a la provocación, no reaccionar de la misma manera que ella. El ego te grita: no te dejes, sé igual de grosera con ella, fastídiala; pero no, en este momento de vida espiritual, la vida me estaba diciendo que habrá muchas situaciones en que la gente me odiará, querrán hacerme daño y yo debo aprender a que esas situaciones no me afecten.

Decidí no corresponder de la misma manera, pero esta señora se había empecinado en molestarme y como soy humana ya estaba empezando a sentir rabia pero no podía perder mi control. Yo decidí orar por ella, para que recibiera mucha luz, mucha paz en su corazón; pienso que de eso se trata cuando Jesús dice ora por tus enemigos. El miedo nunca será más fuerte que el amor. Pero me estaba empezando a costar, me esta empezando a molestar y yo solo le pedía a Dios mucha paciencia, porque estaba segura de que ella se iba a cansar primero que yo. La oscuridad no soporta la luz.

Tristemente hay gente que disfruta molestando a los demás. Nunca había tenido una situación de estas con un compañero de trabajo y bueno me tocó en ese momento, le pedía mucho a Dios que me iluminara y que me diera la sabiduría para manejar esta experiencia y que me regalara toda la paciencia del mundo. Porque no había sido fácil para mi, fue muy retador. Pero sabía que lo lograría porque solo tenía amor en mi corazón.

Mi entrenador se opacó con tanta luz enviada.

Felizmente todo la información escuchada y que puse en práctica funcionó, mejor dicho verifiqué la información. Y tengo que decir que si funcionó, mi entrenadora se cansó de molestarme y empezó una relación más cordial. Aunque tengo que decir que mi paciencia se estaba agotando y realmente su actitud me estaba empezando a robar mi paz interior. Pero qué información tomé y apliqué?

Primero pedirle a Dios que me llenara de paciencia, pedir mucha luz para mi y para ella.

Segundo comencé a orar por ella, para que su corazón recibiera el amor, y se cansara de molestarme. Yo decidí no corresponder a sus provocaciones y seguir como si nada me afectara, aunque por dentro estaba a punto de estallar. Empecé a orar mucho por ella para que se llenara de luz.

Tercero comencé a repetir: Yo soy Amor, Yo soy Luz, Yo soy Bondad, Yo soy comprensión y lo hacía todo el tiempo cuando estaba cerca de ella. También aplicaba el hoponopono que también es muy poderoso.

Este suceso se dio por un mes y una semana, pero finalmente sucedió que ella estaba diferente, un día llegó y me saludo amablemente y yo le salude igual de amable, fue tan genuino de mi parte, en serio, que la salude con tanta amabilidad de mi parte, como si nunca hubiera pasado nada. Pienso que ella se sorprendió y quizás se dijo a si misma: » ella no es tan mala persona». Ese día yo le pedí un favor de que me enseñara hacer algo que ella sabía y ella me enseñó con tanto gusto, desde ese momento su actitud cambió totalmente conmigo.

Ya no trabajo en ese lugar, pero pude comprender, que era una señora difícil y voluble, siempre hacía lo mismo con cada persona nueva. Ella quería que la gente la viera como casi la jefe, ella era muy agradable si se le rendía pleitesía, ella quería que todo mundo la tratara como la persona más importante del lugar del trabajo. Cuando renuncié a ese supermercado, ella me dio una tarjeta de agradecimiento por haber sido una buena compañera de trabajo y me dio un peluche el día que me despedí, y fue tan dulce conmigo.

Este aprendizaje me enseñó lo siguiente, como:

  • Trabajar la paciencia.
  • No responder a la agresión con más agresión.
  • No evitar este tipo de aprendizajes, pues es posible que en varias oportunidades en la vida tengamos inconvenientes con un compañero de trabajo ó con un vecino y ya tendremos la información para manejar este tipo de situaciones.
  • La oscuridad nunca es más fuerte que el amor.
  • La paz es el valor que se debe masificar en el mundo.
  • Estos aprendizajes nos trae muchas enseñanzas y lo más gratificante de todo es no perder el control y no dejarse dominar por el ego.
Amado Padre.

Amado Padre.

Amado Padre conecta mi mente y mi corazón para pronunciar las palabras acertadas. Inunda mi corazón de la bondad, de la fe que tu solo puedes inspirar. Solo quiero ser digna de tu amor y demostrarte cuan buen ser humano anhelo ser. Quiero proyectar a los demás el amor, el servicio y poder hacer de mi trabajo un mundo mejor.

Deseo vivir siempre en paz y que la sabiduría pueda crecer en mí así como una fuente de agua viva que crece en los guaduales. Tu paciencia es infinita y comprendes mi proceso, el cuál puede derrumbarse frecuentemente para después comenzar muchas veces.

Amado Dios estoy haciendo mi gran esfuerzo y no es fácil cuando mis sombras quieren tomar la luz. Las duras pruebas serán una constante en mi camino para mostrarme de que el amor siempre será más fuerte en mi vida. Me apoyo y me refugio en ti, segura de que podré cumplir todos mis proyectos de vida y los anhelos de mi corazón.

Todo es más fácil si confío en ti. Amorosamente comprendo que soy una parte de ti, y por tanto tu vives en mi. Tu y yo la conexión en este mundo y en la eternidad. Y siento que hay mucho más afuera de lo que yo puedo percibir, algo dentro de mí me empuja a esa búsqueda que mi alma sabe y que los tesoros escondidos quiere descubrir.

Gracias por leerme!

Deseando bajo una intención de amor.

Deseando bajo una intención de amor.

Aprendí que no se pide porque pedir significa que estas careciendo de algo, y eso es escasez. Prefiero desear algo y decirle a Dios quiero esto, pero también aprendí que se debe pedir bajo una intensión de amor, y definitivamente he comprobado que esto es tan poderoso. Pues tú le estás manifestando a Dios que tu deseo esta basado en el amor, en el servicio. En mi caso, yo le hablo a mi Padre Dios y le digo: pienso que este deseo que tengo en mi corazón es bueno porque… y comienzo a enumerar los beneficios para mí y para las personas que me rodean. Siempre trato de mostrarle a Dios que este deseo no solo me beneficia a mi, sino también a más personas. Y pienso que como todo esta bajo la intención en el amor, entonces los milagros suceden.

Yo he comenzado a plasmarlos en papel y se trata de escribirle una carta a Dios y le cuento todo en esa carta porque lo deseo y bajo que intención de amor lo he plasmado. Recuerden que es una intención de amor; es un deseo que se basa en el amor y en el servicio hacia los demás. Recuerden que todo lo que deseamos se afecta directa o indirectamente a los demás. Claro, que nuestro bienestar es indiscutiblemente importante para Dios, y que es una intención de amor sin lugar a dudas, pero nunca pensando de una forma egoísta o demostrando a los demás lo que tengo.

Algo muy bello que hago y que a mí me encanta es que pongo mi carta a los pies de la Madre María y le digo: Madre mía intercede por mí ante Dios. Y hasta ahora todas mis cartas se han hecho realidad porque están basadas en el amor. Son puros milagros.!

Dios es grande y cuando actuamos con amor, todo se hace tan fácil y casi siempre posible.

Gracias por leerme!.

De mi Debilidad viene la Fortaleza.

De mi Debilidad viene la Fortaleza.

Photo by Rifqi Ramadhan on Pexels.com

A veces nos sentimos acabados, a veces nos sentimos abrumados de nuestras batallas. Sentimos que ya hemos pasado por tanto, y que ya es justo no pasar por más dificultades. Pero esto sería algo fantasioso, vivir sin preocuparte, vivir sin estrés.

Lo que la vida me ha mostrado es que es más glorioso, más sublime cuando alcanzas tu sueño. Cuando ya has perdido casi todo, cuando ya no tienes fuerzas para luchar, cuando por décima vez te levantas, cuando te sientes abandonada ó abandonado; en este momento de total debilidad surge por arte de magia la Fortaleza. Ese momento de debilidad, te muestra que lo único que queda es la humildad ante tu Creador, tu Dios; es abandonarte a sus brazos y decir: Ya lo intenté todo, ya toqué todas las puertas posibles, ya no puedo más y ya no se que más hacer. Te dejo todo a ti, mi Señor. Tu infinito amor es lo que puede salvarme.

Al mostrarte humilde ante Dios, le haces saber que lo amas, que confías en El y que El más que nadie conoce tu corazón, cuando te muestras humilde, es cuando comprendes que no tienes el control y que debes soltar, y que alguien más grande que tu puede hacer que las cosas sucedan.

En mi momento de debilidad, reconozco mi humildad, entonces nace realmente mi fortaleza y comprendo que muchas veces necesitamos de la mano del Creador. Porque finalmente El es mi fortaleza.

Conectarme con Dios, lo más sublime.

Conectarme con Dios, lo más sublime.

Siempre he creído en Dios y decía amarlo. Pero últimamente me había dado cuenta de algo, que no era consecuente con mis palabras y acciones. Si decía amar a Dios pues tenía que demostrárselo. A Dios le encanta que le hablemos, que lo tengamos presente porque El vive en nuestros corazones, así que es allí donde debemos buscarlo. Entrar en nuestro interior y conectarnos con el Ser Supremo.

Hace unos meses Dios me concedió un milagro, algo que era tan difícil de lograr porque la justicia en mi país no podía apoyarme porque sencillamente no había un acuerdo por escrito. Pero Dios permitió que ocurriera ese acuerdo por escrito ante un juez. Pero para que sucediera esto, yo tuve que esperar cerca de un año y medio. Pero entendía que como mi problema era complicado pues tomaría un buen tiempo. Debía tener paciencia pero no fue fácil, frecuentemente me entraba la duda, a veces lloraba de impotencia. Pero siempre me llenaba de fe después de desesperarme. No importa si te desanimas lo importante es volver a confiar, es lo único que nos queda. Pensé en varias soluciones, hasta tuve un plan B; pero un día me dije como puedo decir que creo en Dios y tener un plan B por si no resulta?. Eso era contradictorio y le estaba diciendo a Dios: «creo en ti pero a veces dudo. Te voy a ayudar buscando otras opciones por si no puedes ayudarme!…» Que? De ninguna manera, si decía que confiaba en que Dios podía ayudarme, tenía que tener la certeza absoluta de que así sería. Entonces tenía que comenzar a actuar en coherencia.

Qué hice?

Desechar cualquier plan B. Y si dudaba pues tratar de recuperar la confianza. Comencé a conectarme con Dios, le hablaba como si le hablara a mi madre y lo hacía todos los días, le hablaba con mucho amor. Comencé a incluirlo en mi día a día, le decía que tenía miedo pero que yo sabía que El podía hacer que ocurriera el milagro. Traté de no pensar en él problema constantemente y si me llegaba ese pensamiento, me decía: Dios ya está obrando e inmediatamente comenzaba a agradecer como si el milagro ya hubiera ocurrido y agradecía por todo, absolutamente por todo; por cada día, por mi salud, por lo que comía, por mi familia; en fin, hay miles de cosas por agradecer. También agradecí por mi problema porque evidentemente esto me había mostrado algo que yo tenía que cambiar en mi y me estaba enseñando algo necesario para mi evolución.

Y saben qué? Encontrar el algo positivo a mi problema y entender que era una enseñanza, aceptarla cómo tal, hizo magia. Si, realmente hizo magia, por que le estaba mostrando al problema que ya no podía atacarme más y desesperarme más y porque ya había aprendido mi lección. Entonces inmediatamente empezó a avanzar el proceso con mi abogado. Todo empezó a despertar, pero yo no deje de orar a Dios, además él hablar con Dios me daba más fuerzas. Le empecé a cantar a El, a decirle que lo amaba frecuentemente, a dar gracias muchas veces al día.

Y entendí que Dios ama que lo tengas en cuenta, que lo incluyas en sus planes, que le pidas una señal ante cada decisión. Entendí que a ÉL le encanta que tu le digas que lo amas y que se lo demuestres. Tu corazón cambia, piensas en que tu interior debe ser un espacio cada vez mejor, un espacio lleno de amor y de bondad donde te conectarás con Dios. Cada vez haces que tu vida se convierta en amor, este es el bello resultado de conectarte con Dios constantemente. El amor de Dios te hace ver que tienes que cambiar y tratar de ser una persona bondadosa. Claro que somos humanos pero nuestro corazón nos hace ver cuando algo que hacemos o decimos está mal. Nosotros mismos lo comprendemos. La claridad se hace más notoria en nuestro corazón.

Acercarme a Dios es la mejor decisión que he hecho en mi vida, porque no sólo lo descubrí sino que me descubrí a mi misma. El te hace llegar ideas para solucionar los problemas o te envía señales todo el tiempo. Dios siempre se comunica con nosotros.

Cuando me conecté con Dios tan profundamente supe que cualquier dificultad tiene solución. Y que El vive en mi corazón, se nos hace difícil escucharlo porque tenemos nuestra mente llena, muy llena de pensamientos. Entonces con que espacio esperamos que Dios pueda hablarnos, si no tenemos un espacio para El?.

Gracias por leerme, no olvides suscribirte!

Dios, mi todo.

Dios, mi todo.

Decidir poner toda mi confianza en un Ser Supremo, en un Ser Todopoderoso, me hace más fuerte. Reconocer que mi vida no puede estar nunca separada de Dios, me hace humilde.

En cada herida del alma, en este corazón roto por cada prueba de la vida, nunca será fácil sino me aferro a la Mano poderosa de mi Padre. El siempre ha estado conmigo en cada situación de dolor y también ha estado conmigo en esos momentos de victoria, de gran alegría; no puedo desconocer su presencia en mi vida y sin El yo estaría tan perdida en este mundo.

Por eso mi manera de amarlo y de agradecerle todo lo bueno que me ha dado es reconocerlo como mi Dios a quien amo y a quién quiero poner siempre presente en cada momento de mi existencia. Y por eso siempre le pido su bendición en un nuevo proyecto, en una nueva adquisición y no solo le pido su bendición sino que le pido que el apruebe o desapruebe cada decisión que tengo a miras por tomar. Si El me dio el regalo de la vida, porque no incluirlo en cada paso que doy, en cada relación que quiero comenzar con una persona.

Muchos buscamos a Dios cuando estamos en problemas pero porque no buscarlo y pedir su iluminación en cada decisión de nuestra vida. Buscarlo antes de comenzar el camino, pedir su sabiduría antes de dar un SI, pedir su bendición antes emprender cualquier proyecto.

Yo decidí honrar a mi Padre amado y tratarlo como un padre terrenal, decirle que lo amo todos los días, agradecerle todo el tiempo y en realidad hay demasiado que agradecerle por toda su bondad. Yo siempre trato de hablarle todos los días y yo se que a ÉL le encanta mi oración constante, he visto grandes cosas en mí y mi mejor inversión es dedicarle mi tiempo a El.

Tuve una amiga atea, y un día su pareja fue asesinada, ella estaba devastada, sin ánimos de nada, estaba muy desconsolada y ella me dijo algo que caló muy dentro de mí. Me dijo: debe ser más fácil para alguien que cree en Dios, creo que El puede llenarte de esperanza y de fuerza para poder soportar esta dura prueba, en cambio yo no tengo a que aferrarme. Es muy difícil.» Sus palabras tenían todo el sentido, eran reales; Dios siempre te da las fuerzas suficientes para afrontar esos golpes de la vida.

A veces le decía a Dios: «tu crees que soy la mujer maravilla?» Y ahora que escribo esto y recuerdo que fui capaz de soportarlo todo pero pude lograrlo todo porque me aferré a DIOS. Nunca perdí la fe, nunca me solté de El y el libró todas mis batallas. Yo siempre le pido que me envíe ángeles a mi vida y saben qué, siempre llegan ángeles a mi vida, personas buenas dispuestas a ayudarme.

Dios nunca se hace el sordo, El siempre escucha; pero todo los desafíos, las cosas que parecen imposibles necesitan tiempo para que ocurran. No crees ¿qué muchas personas deben moverse para que tu milagro se dé?, pero nosotros nos llenamos de impaciencia y perdemos la fe. Lamentablemente nuestras súplicas no pueden hacerse inmediatamente realidad después de hacerlas y eso es lo que tenemos que entender.

Por ejemplo: tu quieres un empleo soñado y se lo has pedido a Dios desde hace un año, pero tu dices «Dios no me escucha». Lo que tu no sabes es que hay que mover las fichas para que suceda, por ejemplo: debes esperar quién va a ser tu jefe, llegue a esa empresa ó la persona que tu vas a reemplazar, le ofrezcan una gran posición en otra ciudad o quiera cambiar de empresa. Si ves, varias fichas deben ser movidas en el tiempo y por eso las cosas no suceden de inmediato como quisiéramos.

Yo me abandoné en Dios y es lo mejor que me ha podido pasar. El siempre me sorprende con su inmensa bondad. Decidí que el fuera mi prioridad, mi todo y aunque no lo vea, yo lo siento en mi corazón y lo sé porque me lleno de un gran gozo que me desborda de una inmensa alegría entonces sé que es El que me está moviendo y que me dice: «Yo estoy contigo todos los días de tu vida».