
Que difícil es mantener tu autocontrol y no reaccionar impulsivamente cuando sentimos que el otro nos está molestando porque simplemente no le gustamos.
- Hace tiempo escuché que no podemos permitir que nadie nos robe la paz interior, pero que ejercicio tan fuerte es no dejarse afectar.
El año pasado viví un caso bastante molesto en mi trabajo porque nunca me había pasado antes, había una señora que no gustaba de mi, yo no le había hecho nada pero algo veía en mi que no le gustaba a ella, asumo que era la ley del espejo. Sin embargo, al principio yo no le prestaba atención y realmente no me afectaba su actitud. Me decía a mi misma, No siento rabia por ella, siento compasión por ella, debe tener tantos problemas en su vida y claramente está buscando como sacar su rabia, su frustración. Después decidí ignorarla pero luego entendí que ese no era el camino correcto, porque estaba posponiendo este aprendizaje que tarde o temprano tenía que vivir, la idea no era huir del mismo. Entonces empecé a recordar todas las herramientas del Ser que había escuchado a lo largo del tiempo y decidí aplicar, la idea era no permitir que esta señora robara mi paz interior y creara un caos en mí, no podía darle la fuerza de que me molestara con su irrespeto. Decidí seguir como si nada, y que su rabia no me afectara. Total, ella era mi compañera de trabajo pero no era mi amiga, pero ella siguió con su actitud desafiante y yo tratando de ser paciente. Entiendo que para pelear se necesitan dos y yo no estaba interesada en pelear, en discutir. Y pensaba que esta señora se tendrá que cansar de molestar pues yo no le presto atención y estoy en mi puesto de trabajo haciendo mis labores.
Solo que es tan difícil mantener la calma y no acceder a la provocación, no reaccionar de la misma manera que ella. El ego te grita: no te dejes, sé igual de grosera con ella, fastídiala; pero no, en este momento de vida espiritual, la vida me estaba diciendo que habrá muchas situaciones en que la gente me odiará, querrán hacerme daño y yo debo aprender a que esas situaciones no me afecten.
Decidí no corresponder de la misma manera, pero esta señora se había empecinado en molestarme y como soy humana ya estaba empezando a sentir rabia pero no podía perder mi control. Yo decidí orar por ella, para que recibiera mucha luz, mucha paz en su corazón; pienso que de eso se trata cuando Jesús dice ora por tus enemigos. El miedo nunca será más fuerte que el amor. Pero me estaba empezando a costar, me esta empezando a molestar y yo solo le pedía a Dios mucha paciencia, porque estaba segura de que ella se iba a cansar primero que yo. La oscuridad no soporta la luz.
Tristemente hay gente que disfruta molestando a los demás. Nunca había tenido una situación de estas con un compañero de trabajo y bueno me tocó en ese momento, le pedía mucho a Dios que me iluminara y que me diera la sabiduría para manejar esta experiencia y que me regalara toda la paciencia del mundo. Porque no había sido fácil para mi, fue muy retador. Pero sabía que lo lograría porque solo tenía amor en mi corazón.
Mi entrenador se opacó con tanta luz enviada.
Felizmente todo la información escuchada y que puse en práctica funcionó, mejor dicho verifiqué la información. Y tengo que decir que si funcionó, mi entrenadora se cansó de molestarme y empezó una relación más cordial. Aunque tengo que decir que mi paciencia se estaba agotando y realmente su actitud me estaba empezando a robar mi paz interior. Pero qué información tomé y apliqué?
Primero pedirle a Dios que me llenara de paciencia, pedir mucha luz para mi y para ella.
Segundo comencé a orar por ella, para que su corazón recibiera el amor, y se cansara de molestarme. Yo decidí no corresponder a sus provocaciones y seguir como si nada me afectara, aunque por dentro estaba a punto de estallar. Empecé a orar mucho por ella para que se llenara de luz.
Tercero comencé a repetir: Yo soy Amor, Yo soy Luz, Yo soy Bondad, Yo soy comprensión y lo hacía todo el tiempo cuando estaba cerca de ella. También aplicaba el hoponopono que también es muy poderoso.
Este suceso se dio por un mes y una semana, pero finalmente sucedió que ella estaba diferente, un día llegó y me saludo amablemente y yo le salude igual de amable, fue tan genuino de mi parte, en serio, que la salude con tanta amabilidad de mi parte, como si nunca hubiera pasado nada. Pienso que ella se sorprendió y quizás se dijo a si misma: » ella no es tan mala persona». Ese día yo le pedí un favor de que me enseñara hacer algo que ella sabía y ella me enseñó con tanto gusto, desde ese momento su actitud cambió totalmente conmigo.
Ya no trabajo en ese lugar, pero pude comprender, que era una señora difícil y voluble, siempre hacía lo mismo con cada persona nueva. Ella quería que la gente la viera como casi la jefe, ella era muy agradable si se le rendía pleitesía, ella quería que todo mundo la tratara como la persona más importante del lugar del trabajo. Cuando renuncié a ese supermercado, ella me dio una tarjeta de agradecimiento por haber sido una buena compañera de trabajo y me dio un peluche el día que me despedí, y fue tan dulce conmigo.
Este aprendizaje me enseñó lo siguiente, como:
- Trabajar la paciencia.
- No responder a la agresión con más agresión.
- No evitar este tipo de aprendizajes, pues es posible que en varias oportunidades en la vida tengamos inconvenientes con un compañero de trabajo ó con un vecino y ya tendremos la información para manejar este tipo de situaciones.
- La oscuridad nunca es más fuerte que el amor.
- La paz es el valor que se debe masificar en el mundo.
- Estos aprendizajes nos trae muchas enseñanzas y lo más gratificante de todo es no perder el control y no dejarse dominar por el ego.

