Dejar ir a alguien que amas.

Dejar ir a alguien que amas.

Imagen by Dilulu

No es fácil dejar ir a alguien que amas pero debes hacerlo si esa persona no te ama o si es una persona tóxica para tu vida.

A mis 40 años, ya he pasado por varias rupturas que han puesto mi corazón muy triste. Al principio era muy inmadura, entonces una ruptura se convertía en el dolor más grande del mundo, y a veces me deprimía profundamente. No fue nada fácil asimilarlo y aunque no me humillé rogando que no me dejarán, si sentía que perdía toda mi alegría, toda mi energía y siempre me sentía que definitivamente no había sido igual de amada y claro, me sentía peor.

La verdad nunca me sentí amada por mis parejas, y apenas ahora es que me siento realmente amada; él es mi esposo. Nunca sentí en mis relaciones que recibía el mismo amor que daba, siempre sentí que yo estaba dando más de lo que recibía.

Antes de conocer a mi esposo, tuve mi última experiencia de dolor, aunque él fue una persona muy diferente a todas mis demás parejas, él era un buen hombre, un gran ser humano, pero los dos queríamos cosas muy diferentes en la vida, nos encontramos en el tiempo incorrecto, porque mis prioridades eran totalmente diferentes a las suyas. Terminar con esta relación fue doloroso para mi, porque yo realmente estaba muy enamorada de este hombre; pero tu corazón te dice cuando debes soltar a alguien, porque no te sientes cómoda, porque comienzas a maximizar los detalles que muestran claramente que es una relación que no tiene futuro, porque la relación ya no te genera alegría, emoción sino que ves que las cosas no avanzan, se estancan. Esta vez ya era una mujer más madura, con más experiencia, con más amor propio y entendiendo que la persona más importante de este mundo soy yo y que nadie es más importante que yo misma. Y partiendo de esta premisa, pensé en mi y tomé la decisión de soltar con amor y dejar ir a esta persona. Entendí que él debía vivir otra etapa y que yo no hacía parte de ella, que tenía que seguir mi camino y luchar por mis sueños.

Al soltar con amor, agradeciéndole al Universo por haberlo puesto en mi camino, se abren otras puertas, y llegan otras personas y así fue, al mes conocí a mi esposo. No fue un noviazgo de inmediato porque quería sanar primero mi corazón, pero me di la oportunidad de conocerlo, de compartir con él y vi que era una gran persona, un corazón muy generoso y que me trataba como yo siempre lo anhele, una reina. Yo lo vi como un regalo de Dios, un ángel que venía a ayudarme, a acompañarme y lo acepté en mi vida.

Hoy siento que tomé la mejor decisión, tengo un matrimonio feliz, de mucha paz, es mi gran amigo y nos complementamos perfectamente, tenemos mucha sincronía y eso me encanta. Entendí que como yo había decidido ponerme a mi en el primer lugar entonces atraje a una persona que me amaría por ser quien soy. Yo me amo, entonces tu también me amas, y todo actúa en coherencia.

Pienso que si todas las mujeres nos enseñaran desde niñas, que somos un ser maravilloso, que debes pensar primero en ti, si tus padres te ayudan a cultivar una gran autoestima, será más fácil de superar esas decepciones amorosas y no dedicarnos a sufrir largos periodos de tiempo que nos llevan a desperdiciar nuestra vida, porque siempre conocerás personas que están acordes a tu frecuencia, más alineados a tus sueños. La clave es tener amor propio, amarse mucho, mucho y así no permitir que nadie se aproveche de ti. Y si tienes esto, podrás superar esos momentos con gran madurez.

Mujeres antes de conseguir una pareja, ámense primero a ustedes mismas, respétense, aprendan a decir no, aprendan a vivir sin apegos, lean libros y vean videos sobre estos temas, en serio que ayudan muchísimo y te dan una guía para vivir esta vida sin tanto dolor. Mamás háganse amigas de sus hijas, apóyenlas y recuerden que nadie experimenta por cabeza ajena, recuerden que ustedes también fueron adolescentes, también fueron unas jovencitas, entiendan las etapas que viven sus hijas, no les recriminen, no las juzguen, entiéndalas, aconséjelas con amor y así sus hijas serán felices porque sus madres son sus mejores amigas. Se los dice alguien que aprendió con demasiado dolor por no amarse lo suficiente y porque carecía de herramientas que me ayudarían a superar todas las dificultades que viví con mis parejas.

Hablando Sola. Mi mejor terapia.

Hablando Sola. Mi mejor terapia.

Photo by Matheus Bertelli on Pexels.com

Así es, amo hablar conmigo misma, es la mejor terapia para auto conocerse aunque para otras personas resulte muy gracioso ver a una persona hablando sola. Pero a mi me encanta! Y de que hablo conmigo misma? La verdad hablo de muchas cosas, cuando estoy muy feliz, cuando tengo que tomar una decisión, cuando estoy triste, cuando estoy confundida y es muy sanador porque uno mismo se da las respuestas. Uno mismo pone los pro y los contra en una determinada situación y uno se habla con toda sinceridad pero mucho cuidado, sin recriminarse y sin sentir culpa. Recuerden no somos culpables, somos responsables de lo que vivimos. La culpa nos resta y nos haces sentir personas con maldad y olvidamos que estamos aprendiendo en la vida y que estamos evolucionando.

Me encanta hablarme a mi misma mirándome al espejo, veo mis ojos y me aseguro de decirme cosas tan hermosas, como que soy valiente, que soy una mujer poderosa que logra todo lo que sueña, una mujer perseverante y me digo mucho que estoy muy muy orgullosa de mi misma, me digo que soy tan hermosa y también me digo que me amo demasiado. Y cuando estoy soñando con algo me digo también mirándome al espejo: «ánimo lo vas a lograr, no tengas miedo, pa’delante».

Y saben algo, impulsarte a ti misma, mimándote con palabras bonitas, sacas toda esa fuerza desde tu interior para luchar por tus sueños. Quiero decirles que lo del espejo es muy poderoso, porque te llena de tanta fuerza pero muy importante mírate a los ojos, siente esa energía; yo la siento y a veces lloro, porque me honro y honro mi vida.

Creo que mi mamá varias veces me vio hablando sola, pero nunca me dijo nada, será porque ella también habla sola, y yo la he escuchado varias veces. Entonces, lo aprendí de ella? Pero porque deberíamos sentir vergüenza si nos llegan a ver en esa escena? si no estamos locos o locas, estamos regalándonos una deliciosa charla con nosotros mismos. En este momento me pregunto ¿los hombres también tienen ese momento de introspección?, puede ser que sí; pues a los hombres se les dificultad hablar de sus emociones y tal vez al hacerlo con ellos mismos resultaría muy liberador para ellos. Yo si he escuchado mujeres que hablan solas pero creo que es más común que en los hombres.

En este momento recuerdo una anécdota que me hace sonrojar porque sentí mucha vergüenza. Estaba viviendo en la casa de mi primo y de su esposa, ellos habían salido y yo estaba tan triste porque el hombre que yo amaba no ponía mucho interés en mí y yo había decidido no seguir mas con esa relación. Ese día me sentía tan triste porque en realidad yo estaba tan enamorada de él y me dolía que él no se preocupara por mi. Ese día yo misma empecé a hablarme y a decirme que lo mejor era no seguir con ese hombre, que debía soltar y que no pasaba nada si lloraba, que estaba en todo mi derecho. Pues me hice caso y empecé a llorar inconsolablemente, lloraba tan duro que no escuche cuando ellos llegaron al apartamento, en ese momento yo estaba cepillando mi cabello y llorando durísimo. Cuando salí de mi cuarto me tope con mi primo y su esposa, ellos tenían una cara de espanto, pensaron que alguien había entrado al apartamento y que yo estaba discutiendo, Dios mío! yo me asusté tanto que grité y sentí una vergüenza tan grande. Y me preguntaron estabas hablando por celular? Lo preguntaron por disimular, para no hacerme sentir mal; yo sentí tanta vergüenza. Tierra trágame!

En los siguientes días, mi primo me dijo que él sabía que me estaba «auto terapiando» y nunca se burló de mí, él sabía perfectamente que estaba triste. Solo que, el hablar a solas es algo tan pero tan personal que tu nunca quieres que alguien te vea en esa situación, ni siquiera tu mamá.

A lo que quiero llegar, es que el hablar conmigo misma en voz alta, me ha ayudado a tomar buenas decisiones, me ha impulsado a continuar, sin desfallecer. Me ha ayudado a darme seguridad, a reconocer mi gran poder personal. Yo soy una mujer que creen en los milagros y ellos se me dan a menudo. También me ha ayudado a crear las situaciones que anhelo para mi vida. Claro y también hablo imaginariamente con personas con las que quiero cerrar ciclos, a las que quiero pedirles perdón y que no están, también les digo que situación no me gustó y esto ayuda a sanarme porque no estoy odiando a nadie, y no tengo rencores en mi corazón. Me estoy sanado a mi misma. Creo que todos los días hablo conmigo misma, y amo esa conversación tan íntima con mi Yo.

Estas conversaciones conmigo misma me han permitido conocerme más, me han ayudado a amarme más, a valorarme más; definitivamente si comprendieramos que regalo tan maravilloso es brindarnos ese tiempo a solas lo haríamos todo los días.

Cuentenme, ustedes también hablan a solas en voz alta?