Resiliencia.

Resiliencia.

Photo by Benjamin Suter on Pexels.com

Antes esta palabra era tan desconocida para muchos, hace unos pocos años se volvió una palabra de moda y muchos se refieren a ella como una gran cualidad, un don, un super poder, que todos quisieramos prácticar en nuestra vida y no dejarnos derrotar ante las situaciones poco fáciles.

Considero que soy una persona resiliente porque la vida me preparó para serlo de muchas maneras. Soy una mujer que persigo mis sueños, que hasta ahora he logrado todo lo que me he propuesto. He tenido mis fracasos pero no me culpo y no me autocastigo por fallar. No es mediocridad, pero es mejor saber que lo intenté y que no me quedé de manos cruzadas por miedo. Cuando quiero lograr un sueño, el miedo no puede conmigo, no permito que se interponga. El miedo está ahí pero no me detiene.

Vengo de una familia campesina humilde, entonces mi camino no ha sido fácil pero ha sido bonito todo lo trascendido y me siento tan orgullosa de mi misma. Mis posibilidades por terminar mi bachillerato, la Universidad y ser una profesional eran muy reducidas, pero mis ganas por superarme y el amor a estudiar me ayudo el superar vivir lejos de mis padres desde cuando era una niña de 11 años, estar internada no fue nada fácil para mi, fue una experiencia muy dura pero esto me ayudó a ser fuerte, a ser independiente, me ayudó a luchar por mis sueños, y a comprender que el mundo no tenia limites. Y así ha sido a lo largo de mi vida, soy arriesgada y a veces fallo por eso. Pero cuando quiero lograr mi meta, nada ni nadie me detiene. Lucho hasta el final y si no pude obtenerlo, entiendo que Dios, que la vida no lo quieren para mi o no me conviene, o no es el momento adecuado, o quizás es que se está gestando algo mucho mejor para mi. Siempre he dicho lo bueno toma su tiempo. Y es una realidad, todo toma un proceso y a veces nosotros somos muy inmediatistas, lo queremos ya pero lo que no sabemos es que Dios está haciendo su obra maestra. Y si tu ahora analizas un sueño alcanzado, que era muy importante para ti, y tuviste que esperar un buen tiempo para obtenerlo, y creíste en ese momento que Dios no te había escuchado o que eso no te convenía, pero que finalmente resultó y ahora comprendes que lo que esperabas llegó de una forma fenomenal, más grande, quizás más poderosa, llegó más perfecto, incluso de lo que tu habías esperado.

Por eso les digo mis amigos que nunca pierdan la fe, y que si ese sueño no se ha dado todavía es porque Dios lo está preparando hermosamente para ti. Imagínate, ese sueño es un proceso y es lo que yo le digo a mi hermana, cálmate, deja de ser ansiosa, tienes que aprender a esperar, tu no te imaginas cuantas cosas deben pasar, cuantas personas tienen que moverse para que tu sueño se de. Y eso yo lo aprendí hay sueños gigantes que necesita de una gran revolución en el mundo y por eso toman su tiempo.

Las situaciones difíciles son un gran desafío, son unos maestros que ayudan a entender tu fortaleza, tu resiliencia y tu gran poder interior. Yo le doy gracias a Dios por todo lo vivido, porque no me canso aunque la vida se ponga resistente como el acero. Cuando se vence todas esas adversidades, comprendes que eres una persona increíble por resistir y nunca desistir. Cuidado, nunca debemos pisar al otro, derrumbar al otro para lograr nuestros sueños, ya que pierde cualquier validez ante la vida. Las metas se hacen con el corazón, con honestidad; así puedes ser un gran orgullo para ti misma y para tu familia.

Importante que sepamos comprender cuando algo no conviene para el bien de nuestra alma y no nos pongamos tristes porque nuestro sueño no fue alcanzado. Muchas veces Dios nos ahorró grandes sufrimientos, o quizás aún no estábamos preparados para obtenerlo.

Les voy hablar de mi último sueño alcanzado, yo siempre quise vivir en Estados Unidos, y era un sueño desde que era una adolescente. Cuando tenía 20 años pedí la visa y me fue negada, no se imaginan la tristeza que me dio; pero me dedique a terminar la Universidad en mi país Colombia, luego comencé a trabajar en una Multinacional, la cuál tenia sede en Estados Unidos, así que por medio de esta empresa obtuve mi visa Americana. Primero vine con visa de estudiante de Inglés y vine a conocer este país soñado, esos meses en Estados Unidos fueron maravillosos, la mejor época de mi vida, nunca había sido tan feliz. Cuando regresé a mi país, sabía que definitivamente Estados Unidos era el país donde quería vivir porque conocí la felicidad, la tranquilidad, la abundancia. Estados Unidos era mi país del corazón, no se como explicarlo pero me sentía tan conectada con este país de una forma especial, me sentía enraizada, sentía que era parte de mi y que por primera vez me sentía parte de un lugar, de un espacio. No me pude regresar de inmediato a Estados Unidos, porque se me presentó un proyecto que quería realizar y me reconecte nuevamente con el amor de mi vida, mi primer amor, después de no vernos por 18 años, y comencé una relación con él. Pero mi corazón seguía añorando Estados Unidos, mi alma quería estar en ese país. A los dos años mi proyecto y mi relación amorosa empezaron a robarse mi paz. Entendí que ese proyecto no me daba alegría y que ese hombre no era el hombre adecuado para mi. Entonces empecé a buscar la forma de venirme a Estados Unidos, toqué puertas pero no se abrían pero lo seguía soñando todo los días, hacia la tarea de visualizarme viajando en avión, aterrizando en Miami. Conociendo a un hombre maravilloso y casándome. Me tomó un año y cinco meses para conseguir llegar a Estados Unidos nuevamente, no fue inmediato; pero les digo algo, desde que llegué a Estados Unidos todo se ha dado tan perfectamente, todo lo que visualicé, todo lo que soñé, lo logré; no he tenido que pasar por situaciones tan difíciles como dormir en el piso, o dormir en un parque, no he tenido que luchar y luchar para sobrevivir. Nada de eso, Dios me puso ángeles desde que llegue a este país. Llegue a Estados Unidos a vivir definitivamente en Enero de 2019. Cuando algo se va dando perfectamente, sin insistir e insistir, es porque estás en el camino correcto. Finalmente les digo que soy muy muy feliz en este país. Amo este país. Y tengo mil sueños por alcanzar.

Vibrando Alto.

Vibrando Alto.

Photo by Mikhail Nilov on Pexels.com

Vibrar alto es fundamental para manifestar mis sueños y para sentirme feliz en el momento presente. Cuando vibras alto es más fácil conectarse interior se llena de una fuerza transformadora que te acerca más a tus sueños. Tu energía se expande de tal forma que conecta con esas fibras invisibles, y materializas lo invisible al campo visible.

Pero cómo puedes mantenerte vibrando alto? Es muy fácil, vibras haciendo lo que más te gusta, sonriendo, escuchando música, leyendo o realizando un hobby. También se puede lograr agradeciendo a la vida, amando, abrazando, bailando, todas estas actividades que te reconfortan; por tanto te hacen más creativa y entonces aparecen ideas brillantes o esa idea que solucionará ese problema que tanto te desvela.

Habrá días en que te sentirás bajito de energía y es normal. Pero trata de vitalizarte y si no puedes, esta bien sentir esta tristeza, hace parte de nosotros, solo obsérvala. Lo importante es tratar de vivir en el presente, porque si estás en el pasado eso te generará depresión y si estás constantemente pensando en el futuro pues vivirás ansiedad, por eso es tan importante vivir en el presente, viviendo el día a día.

Desde que comencé a vibrar en alto, me he vuelto más creativa, vivo más en el presente, soy agradecida con lo que tengo y con lo que vivo. Estoy más aterrizada en este contexto terrenal, entendiendo que todo ocurre para un propósito y tratando de vivir despierta, de vivir consiente y sé que cuando mi espíritu comprenda los aprendizajes, avanzaré en mi vida. Vendrán más desafíos que me exigirán comportarme con más sabiduría, más sensata y en coherencia. Pero se que puedo lograr lo que sueño, porque si lo tengo en mi cabeza es porque Dios me lo sembró, es porque es posible. Vibrando manifiesto y me acerco más a mis sueños, sin dejar a un lado la certeza de culminar con éxito mi deseo. Y si vienen los pensamientos negativos a mi cabeza pues engaño a mi mente y como lo dice la gran Maria Elvira Pombo, lo engaño sonriendo, con una gran sonrisa dibujada en mi rostro e inmediatamente los pensamientos de miedo, paran. Es mágico, pero cuando llegan esos pensamientos que me limitan y me atemorizan pues empiezo a sonreír y a sonreír, y engaño mi cerebro. Practíquenlo y verán!!

Vibrando alto ayuda a que se reduzcan tus emociones negativas, y por tanto tus pensamientos son positivos lo que atraerá a tu vida cosas positivas, en la medida que tu vibras en alta frecuencia es lo que atraerás. Los pensamientos positivos te ayudarán más fácil a sanar una enfermedad, además tu estado anímico está en su punto más alto. Tendrás una vida más plena y feliz y una gran paz en tu vida y esto definitivamente no tiene precio.

Vibrar alto podría llamarlo como un medicamento para la felicidad porque te da tanta paz, te vuelves más creativa y te vuelves más consiente. He decidido convertirlo en hábito para mi vida porque he visto lo bien que ha sido para mi.

Los Apegos.

Los Apegos.

Photo by Pixabay on Pexels.com

Nacimos libres pero a medida que vamos creciendo, nos apegamos a las personas, a los lugares, al dinero, nos apegamos a cosas y se nos hace tan difícil soltar. El cambio es constante en nuestra vida, es por eso, que se nos desafía soltar apegos, pero que tan difícil es dejar ir a alguien que amas, la vida se nos derrumba y el vacío nos consume.

La vida es un camino en el que personas estarán por un pequeño periodo de tiempo y luego desaparecerán, y luego vendrán otras personas y se te unirán. Otras nos acompañaran en ese camino por mucho tiempo, ellos serán nuestra familia.

Cuando alguien, o algo se hace tan indispensable, la vida nos enseña que no es sano, y que esa afirmación nos limita a esa persona, que no vemos más allá de nuestros ojos; acá es cuando llegan los aprendizajes necesarios para nuestro crecimiento.

Qué es el apego?

Podría definirse como una vinculación afectiva muy fuerte hacia otra persona o cosa, buscando satisfacer las necesidades de protección y seguridad.

La vida me enseño que es más fácil avanzar sin apegos, nuestra maleta debe ser ligera, que mi felicidad depende solo de mí, que mi amor propio es mi responsabilidad, que es egoísta cederle a esa persona toda la responsabilidad de hacerme feliz. Nos apegamos a esa persona y se convierte en mi todo, en mi mundo y por tanto, me pongo en segundo lugar para poner al otro en el primer lugar. Me olvido de mí, de mi esencia, me traiciono y comienzo a complacer al otro. Mis proyectos se transforman o los aplazo, no se que haré el próximo fin de semana, depende de lo que diga él o ella. El o ella tienen ahora el control. Noo, esto ya no lo quiero para mi vida. El mundo es tan grande, que decidí que me sorprenda, decidí que me arranque de ese lugar que se volvió mi espacio favorito, porque quiero conocer más lugares favoritos. Si cada día crezco en mi ser, entonces, se afectará mi comodidad y me obligará a saciar mi tranquilidad, siempre mi alma buscará crecer y a veces sentirá que no cabe, que piensa tan diferente a los que comparten cerca de mi. A veces siento que no encajo y eso esta bien.

Desde que entendí que los apegos me hacen pequeña, empecé a vivir en mi mundo, paso muchas horas conmigo misma y lo disfruto tanto, a veces me olvido de las otras personas, pero descubrí que mi compañía es tan placentera, comencé a meditar, a conocer más de mí, ahora hablo mucho más con Dios y lo hago a diario, he comenzado a manifestar mis sueños, y casi todo el tiempo estoy vibrando alto. Este autoconocimiento salvo mi vida de la tristeza y de la depresión. Y hoy soy una persona que vive en paz, soy libre y feliz.

Cuando no hay apegos, puedes ser más feliz, porque no dependes de nadie o de nada. No se trata de renunciar a todo, No; más bien se trata de tener la conciencia que si tu empleo, si tu pareja, se termina, tu puedes ser feliz, que ellos no son fundamentales para tu paz. Cuando entiendes esto, entenderás que tu vida no estará en un estado de sufrimiento, que no sentirás desespero emocional por perder eso que tanto amas. Que no sentirás miedo al abandono, que tu vida no se derrumbará día a día. Ahora que conozco la libertad, créanme que esto me ayudará a no volver atarme a nadie y a nada. Porque el apego es como una cadena, en una punta encadenas a ese ser que quieres para ti y en la otra punta te encadenas tu y esto no lo quiero volver a vivir. Ya no más apegos en mi vida!

Cómo Desinstalar Creencias Limitantes.

Cómo Desinstalar Creencias Limitantes.

Photo by Nadezhda Moryak on Pexels.com

Antes de empezar a describir este tema, hablemos que es una creencia limitante. Una creencia es algo que instalaron inconscientemente en nuestro cerebro desde que éramos niños, y eran frases que nuestros padres, abuelos o tíos repetían de forma regular y muchas veces se convirtieron en refranes. Todo el tiempo ellos nos aconsejaban sobre algo, o nos cuidaban del peligro y aunque lo hacían con amor y lo hacían bajo el conocimiento que tenían en el momento, esto terminó por crear en nosotros patrones, los cuáles venimos plasmando, siguiendo a lo largo de nuestra vida. Que ahora con todo esto de la programación neurolingüística, el Bienestar del Ser, la Prosperidad entendemos que tenemos todas estas frases que limitan nuestra prosperidad, nuestras relaciones de parejas, en fin, los seres humanos entramos en esas crisis donde nos sentimos estancados, donde hemos fracasado no solo en nuestros matrimonios, sino en nuestros negocios o en nuestros empleos. Y nos preguntamos porque estamos repitiendo y repitiendo las mismas historias a lo largo de nuestra vida. Y pasa, que entramos en depresión, en situaciones que nos causan dolor y necesitamos comprender que es lo que nos esta limitando.

Por ejemplo: El dinero es sucio. Soy pobre pero honrado. Es mejor estar solo que mal acompañado. No mi amor, eso que pides es solo para la gente rica. El dinero no crece en los árboles. Mi niña hay que cuidarnos porque venimos de abuelos que tienen esta enfermedad y es hereditaria. Todos los hombres son infieles. Si quieres conseguir dinero, hay que trabajar el doble de duro. Entre otras, hay muchas creencias limitantes que cuando entendemos que son solo creencias que nos limitan y que no son ciertas, ya podemos empezar a ver la verdadera realidad.

Ahora que ya sabemos que es una creencia limitante, entonces como la desinstalamos? Hay una mujer maravillosa, ella es una terapeuta Colombiana con especialidad en Programación Neurolingüística su nombre es Mary Cardona y ella dice:

Primero se debe Tomar conciencia de la creencia. Luego Comprender: hay que comprender que esa creencia NO es mía, solo que la aprendí de mis mayores, de mis padres o abuelos y entiendo que esa creencia no la creé yo. Cuando yo hago esa comprensión, ya puedo empezar a cambiar esa creencia. Disociar: después de haber hecho conciencia, decido si quiero tomar esa creencia en mi vida o decido que esa creencia no fue creada por mí y que no la voy a seguir viviendo en mí, y que no la quiero para mi descendencia. Mary Cardona dice que un ejercicio para cerrar esa energía y que no siga pasando esa historia o situación en mi vida, es hacer, el ejercicio de la silla vacía, la cual consiste poner una silla y sentar ahí a esa persona y decirle te amo, te honro, pertenezco al clan; pero esa historia, esa situación es tuya o de ustedes, y no es mía, por tanto no la aceptaré más en mi vida, ni para mi descendencia. Siempre se debe pedir perdón por si consciente o inconscientemente ofendí a alguien y perdono por sí consciente e inconscientemente fui dañado. Repatronar: crear nuevas situaciones para mi vida. Crear afirmaciones para mi vida por ejemplo: esa enfermedad (diabetes) fue de mi abuela, pero hace parte de mi vida. Para eso es bueno que tu mismo construyas esa frase en tu vida, por ejemplo: Cada día soy una persona saludable. Es importante ahora que estás repatronando tu cerebro, le pongas emoción a esa nueva afirmación o nueva creencia para que se vuelva real en tu vida. Debes creer en esa afirmación y sentirla con emoción. Y tener fe.

Dar y Recibir debe ser un Equilibrio.

Dar y Recibir debe ser un Equilibrio.

Photo by Angela Roma on Pexels.com

En estos días pasó algo que me hizo entender muchas cosas acerca del dar y como si no hacemos un correcto equilibrio de Dar y Recibir, habrá un desbalance y pasaremos por un aprendizaje. Hace cuatro años quise ayudar a alguien quién fue muy importante en mi vida, y el resultado fue que él se desligó de su responsabilidad dejándome una deuda. Fue algo muy doloroso para mi, primero por lo importante que había sido en mi vida como persona, segundo por dejarme esa deuda que no me pertenecía, él traicionó mi confianza y abusó de mi generosidad; pero no voy a entrar a victimizarme, al contrario, soy responsable porque elegí ayudarlo pero lo que no estuvo bien fue que lo ayudé más de lo que yo podía, es decir, me extralimité y lo puse primero a él que a mi y la vida me enseño que puedo ayudar a la gente siempre y cuando esté dentro de mis capacidades y si no puedo, pues no tengo que reventarme solo para que el otro esté bien. Claramente hubo un desequilibrio, di mucho más de lo que podía, de lo que tenía.

Y hace poco, le pasó a mi esposo, él es una persona muy generosa y siempre quiere ayudar a los demás así represente para él un esfuerzo mayor en tiempo y dinero, él siempre está dando de más y muchas veces recibe menos, a pesar de que sus servicios no son costosos, son precios justos pero al final él se da cuenta que el dinero recibido no compensó todo el esfuerzo dado. Antes me preguntaba, porqué le pasan tantos momentos no tan buenos a mi esposo, se le dañan cosas o se le pierden (yo pensaba que él cargaba con un bulto de sal), pero esta semana que repitió de nuevo esa situación no tan agradable, entendí todo tan claramente, fue como un momento de iluminación. Como él siempre está dando de más, pone a las demás personas antes que a él, entonces hay un desbalance en su vida y por eso le ocurre esos pequeños accidentes. Esto inmediatamente me mostró que yo también hice lo mismo, puse primero a esa persona antes que a mí. Me olvidé de mi solo por complacerlo. Que grave error!!

Y le di gracias a Dios por permitirme entender ese aprendizaje, pues antes no lo entendía. Sabía que eso había ocurrido para un propósito pero no lo había comprendido. Ahora entendí y mi esposo también, que podemos ayudar a los demás dentro de nuestras posibilidades, no se trata de sacrificarnos, no se trata de no valorar nuestro dinero, no podemos regalarlo y sacrificar nuestra vida, nuestras prioridades por hacer felices a los otros. No debemos echarnos en nuestros hombros las responsabilidades, los desafíos de los demás.

Además les estamos haciendo un daño a esas personas porque no les permitimos evolucionar, de crecer, porque todo se lo ponemos en sus manos tan fácilmente, porque no les permitimos buscar otras posibilidades de intentar, de mirar alternativas; quizás en una de esas búsquedas se encuentre algo mucho mejor para sus vidas, como: conocer una nueva persona que les brinde algo positivo, o que llegue a un lugar que ha estado esperando por esa persona mucho tiempo. Que se yo, hay miles de posibilidades, todo lo que ocurre en nuestra vida es por una razón y un propósito, pero cómo van a descubrirlo? si nosotros no les ayudamos a que lo descubran.

Nadie es más importante que yo misma, si yo no me respeto, claramente el otro no me va a respetar. Si yo no valoro mi tiempo, mis talentos, mi dinero pues nadie más lo hará. Mi mensaje es servir a los demás con amor, pero que esto no implique en un resultado negativo para nosotros.

Servir no es sacrificarse. Servir es amar, es acompañar, es ayudar cuando nos lo piden. Sirvamos con el corazón, no lo hagamos porque obtendremos un beneficio de esa persona más adelante; no lo hagamos como un intercambio de beneficios, por ejemplo: si yo le ayudo a esta persona, él podrá ayudarme con una determinada tarea, así yo puedo relajarme y me ahorro un dinero. No, favor con favor no se paga, eso no es servir. Estamos desdibujando la palabra servicio, porque en nuestro corazón hay otra intención, que es aprovecharse de la necesidad del otro para sacar provecho, mostrarse como una persona generosa pero en realidad hay un intercambio. Esto lo ví en una persona que siempre se quería notar como generoso, una persona servicial pero en realidad él no ayudaba y no daba nada gratis, él siempre estaba pensando como sacar provecho de esa persona más adelante en sus negocios, en sus proyectos. Y cuando regalaba a las personas de escasos recursos siempre se tomaba fotos para que los demás vieran su amabilidad. Y esto es lo que nunca debemos hacer. Cuando tu das con amor, la vida te devuelve el doble, nunca des esperando de vuelta tu retribución porque a la vida no se le engaña. Cuando se sirve se hace con alegría, con gozo, con amor.

No olvides suscribirte. Gracias por leerme!

Tengo Diabetes.

Tengo Diabetes.

Photo by Nataliya Vaitkevich on Pexels.com

Un día antes de mi cumpleaños, la doctora me dice que tengo Diabetes y sentí un vacío tan fuerte, sentí mucho miedo y tristeza. Aunque quizás, toda la vida me preparé para tener esa enfermedad.

Sin embargo, me dije a mi misma, no voy a arruinar mi cumpleaños, solo se celebra un día y no me voy a poner triste, no voy a pensar en eso, después lo pensaré. Después de mi cumpleaños, ya lo medité, me sentía triste y la verdad no tenía mucho ánimo, entonces me tomé el día para sentir mis emociones, para buscar que dieta debía comenzar a tomar, no quise sentirme una victima, sino enfrentar esta enfermedad.

Hace años que vengo con problemas de azúcar, pero estaba controlada, desde hace años evito comer mucho dulce, trataba de cuidarme para comer de vez en cuando un helado, un ponqué, un chocolate. Aprendí desde hace mucho tiempo a leer en los empaques los valores nutricionales y los componentes de los productos para tener una alimentación controlada. Pero ahora que tengo diabetes debo estar más al pendiente, debo tener muchísimo cuidado con los alimentos, no debo dejar de ejercitarme, ya que el ejercicio es fundamental para controlar el azúcar en la sangre, afortunadamente siempre he tomado mucha agua entonces no tendré problema.

Esta semana que me tomé el día para meditar sobre mi diabetes, entendí que yo heredé la enfermedad de mi abuela materna. Mi abuela y sus hermanas sufrieron diabetes y mi tío, hermano de mi mamá también sufrió diabetes e incluso murió de un coma diabético a los 54 años de edad, eso ocurrió hace seis años. Mi madre también tiene el azúcar alta pero ella la tiene muy controlada.

En los últimos años de vida de mi abuela fue una relación difícil y lamentablemente no fue buena entre las dos. Me sentí culpable por no haber sido paciente con ella, por no ser comprensiva y por años me sentí culpable pero hace dos años entendí que la culpa no te trae nada bueno para tu vida. Yo ya le he pedido perdón a mi abuela y se que ella me perdonó pero mi subconsciente todavía se siente culpable y creo que por eso yo me enferme de diabetes. Creo que mi subconsciente piensa que para lograr el perdón de mi abuela yo debo llevar su enfermedad y que necesito llevar el recuerdo de ella en mi sangre.

Así que hice el rito de la silla vacía, me imagine a mi abuela y me puse hablar con ella y la senté en la silla y le dije: Abuela yo ya sé que me perdonaste y que me quieres, que me cuidas desde el cielo, porque gracias a Dios mi vida ahora está muy bien. Yo también te quiero, te respeto y te honro por ser mi abuela pero la diabetes fue tuya, fue tu enfermedad, así abuela que no recibo esta enfermedad en mi cuerpo, en mi sangre. Y no quiero que esta enfermedad continue multiplicándose en la familia. Así que Vida no voy a recibir la diabetes. Gracias por lo que he aprendido en estos días de la enfermedad, llegaste para mostrarme la vulnerabilidad de esta mujer, por alertarme que debo cuidar mi salud ,que debo respetar y amar mi cuerpo. Gracias porque cuando se está enfermo valoras tanto la salud y entiendes que ni con el dinero puedes comprarla, que puedes mejorarla sí, y que ayuda a tu calidad de vida, pero la salud es algo tan invaluable, es un tesoro que te da Dios. Y muchas veces no agradecemos por la vida, solo nos quejamos por ser pobres, por tantos problemas que debemos lidiar día a día pero cuando te enfermas, entiendes que todo eso pasa a un segundo plano y que hay cosas más importantes en la vida, como la salud.

Así que amigos, he leído que la mente si la sabes manejar puede curarte de muchas enfermedades, voy a leer mucho sobre el asunto y ver como puedo avanzar en mi vida sin pensar en la diabetes. Seguiré las recomendaciones del médico porque es un asunto muy serio y no voy a ser irresponsable pero estoy segura de que me inconsciente quiso adoptar esta enfermedad de mi abuela. Amo lo natural así que voy a investigar que productos tomar, que batidos tomar pero no voy a tomar esta enfermedad. Cuando logre tener mi azúcar en niveles normales les estaré contando.

Por favor no se excedan con el azúcar, es lo peor que podemos comer. Es veneno para nuestro cuerpo. Cuídense y tomen conciencia con su alimentación, no digo que la eliminen pero no consuman grandes cantidades, yo siempre endulzo con estevia que es un endulzante natural y me encanta lo que como.