
Hace días escuché una historia que confirmó lo que antes había escuchado de varios coaches, sobre el que no tienes que trabajar arduamente, trabajar y trabajar como un burro. Y tampoco hay que matarse para lograr el éxito en tu vida.
Había una vez una aldea, en la cuál el oficio de leñador era hecho por la mayoría de los aldeanos, día a día ellos trabajan sin cesar en ese oficio desde el amanecer hasta ya entrada la noche. Un día llegó a la aldea un nuevo leñador, y este hombre hacía en 5 horas, lo que hacía un leñador en un día; ellos veían como pasaba este leñador con su hacha al hombre silbando rumbo a su casa después del medio día. Y se decían así mismos pero como hace este forastero para lograr en la mitad del día lo que nosotros con tanto esfuerzo y cansancio hacemos en un solo día. Ellos se preguntaban entre si muy molestos. Cierto día, un leñador no aguantó la curiosidad y se dijo: iré a donde ese foráneo y le preguntaré como hace para que su trabajo sea terminado en media jornada. Y así fue, el fue a su casa y vio a este hombre afilando su hacha, él la afilaba y miraba su hoja constantemente, y continuaba afilándola. El aldeano se acercó y le pregunto: Amigo quiero saber cuál es el truco para que tales árboles con tanta rapidez y siempre terminas antes que nosotros. En cambio nosotros recibimos el mismo pago que tú pero trabajamos más horas que tú. Cómo lo haces? Por favor dímelo? El Leñador foráneo le respondió: Vecino no hay truco, lo único es que día a día yo afilo mi herramienta todas las tardes, después de talar en el bosque. Es decir, después del trabajo, regreso a mi casa y paso horas afilando mi hacha, así que al tener mi herramienta optima y bien afilada, es mucho más fácil para mi derribar un árbol. No tengo que pasar horas talando un árbol, pero si yo no afilara mi hacha todos los días, entonces demoraría más tiempo en talar un árbol.
Esto me hizo ver que trabajar inteligentemente es en lo que deberíamos concentrarnos. Trabajar no significa que debemos trabajar y trabajar duro y pasar 12 horas en nuestro empleo o negocio. No, cambiemos esa idea que escuchamos toda la vida, para eso utilicemos nuestros talentos, habilidades y desarrollemos esas cualidades que aún no tenemos, para eso es importante capacitarnos día a día, para encontrar las estrategias de ser más rentables, aprovechemos los recursos que puedan mejorar nuestra productividad.
En esta era de la información y la tecnología es más fácil accesar a todo tipo de información, hay muchos cursos, hay muchos libros que podemos consumir todos los días. El saber es muy importante para nosotros y nuestros negocios, ahora es más fácil delegar nuestras tareas y debemos aprender a delegar, es fundamental para nuestro negocio y así tu podrás dedicarte en eso que tanto te destacas y en lo que sabes que eres tan bueno. Por ejemplo: eres bueno para hacer alianzas, para hacer proyectos, para crear estrategias de crecimiento del negocio o quizás seas bueno para diseñar mejores estrategias de ventas.
Si podemos conseguir a alguien que nos ayude con el trabajo, hagámoslo y quitémonos de la cabeza la palabra «todero». Como reza el dicho: el que mucho abarca, poco aprieta. Si queremos que nuestro negocio crezca, entonces también deben crecer los recursos para lograr ser eficientes. Para ser eficientes, debemos estar invirtiendo constantemente en nuestro conocimiento, debemos capacitarnos continuamente y aprender a desarrollar programas que mejoraran la eficiencia. Debemos aprovechar la tecnología, para eso está y no nos limitemos porque pensamos que cuando hablamos de tecnología eso significa que es mucho dinero. Quizás es mucho dinero al principio, pero cuando evalúas que esa máquina aumentará la capacidad productiva de tu negocio, aligerará los procesos, se reducirán los errores de calidad, entenderás que la inversión ha valido la pena. Para eso es importante la realización de un proyecto. También aprovechemos el apoyo que ofrece las entidades del gobierno y la empresa privada, el apoyo de las universidades y las cámaras de comercio. No olvides de apoyarte en un buen recurso humano que te ayude con el día a día y tú concentrate en hacer crecer tu negocio.
Si trabajas inteligentemente, podrás compartir mas tiempo con tu familia. Podrás dedicarte a tus hobbies, podrás viajar más, y amar más. Pienso que el éxito de una persona es que tan feliz es. Y siempre nos inculcaron que la persona que trabaja más horas es porque es un excelente trabajador y no precisamente significa eso. Puede ser que esa persona no es tan productiva, ó no tiene a nadie que lo este esperando en casa o su vida social es muy reducida, por eso se refugia en su trabajo, en su negocio. O también puede pasar que tengas una gran carga laboral como me pasó a mi, aunque tenia un buen salario, el día no me alcanzaba para hacer todas mis tareas y no era porque no fuera productiva, era porque tenía demasiadas tareas por realizar y prefería trabajar de 10 a 12 horas diarias. La vida no es solo trabajo. Tu trabajas para vivir, no vives para trabajar.
