Amado Padre conecta mi mente y mi corazón para pronunciar las palabras acertadas. Inunda mi corazón de la bondad, de la fe que tu solo puedes inspirar. Solo quiero ser digna de tu amor y demostrarte cuan buen ser humano anhelo ser. Quiero proyectar a los demás el amor, el servicio y poder hacer de mi trabajo un mundo mejor.
Deseo vivir siempre en paz y que la sabiduría pueda crecer en mí así como una fuente de agua viva que crece en los guaduales. Tu paciencia es infinita y comprendes mi proceso, el cuál puede derrumbarse frecuentemente para después comenzar muchas veces.
Amado Dios estoy haciendo mi gran esfuerzo y no es fácil cuando mis sombras quieren tomar la luz. Las duras pruebas serán una constante en mi camino para mostrarme de que el amor siempre será más fuerte en mi vida. Me apoyo y me refugio en ti, segura de que podré cumplir todos mis proyectos de vida y los anhelos de mi corazón.
Todo es más fácil si confío en ti. Amorosamente comprendo que soy una parte de ti, y por tanto tu vives en mi. Tu y yo la conexión en este mundo y en la eternidad. Y siento que hay mucho más afuera de lo que yo puedo percibir, algo dentro de mí me empuja a esa búsqueda que mi alma sabe y que los tesoros escondidos quiere descubrir.
Gracias por leerme!
