
Esta ley ha sido muy importante desde que la conocí porque me ha ayudado a no continuar cuando algo no corresponde en mi vida. La verdad es que cuando queremos algo nos volvemos tan persistentes que hasta nos volvemos tercos. La vida nos envía señales pero nos cuesta reconocerlas. Por eso, cuando algo no me sale bien en mi tercer intento; paro y analizo. ¿Porqué si es algo que yo quiero, no se me ha dado?. Y puedo encontrar distintas respuestas:
- Quizás no estoy lista.
- No es el momento aún.
- Es algo que me traerá un aprendizaje doloroso y no me conviene.
Entonces lo más prudente es parar, pedirle a Dios que envíe una señal y observar si continuar o buscar otras maneras. Quizás debas detenerte por un tiempo y soltar tu deseo; definir como te quieres sentir y liberar el resultado al Universo. Soltar es liberador porque no te limitas tu, ni el Universo se limita. Hay muchas formas de obtener el como te quieres sentir y dejarse sorprender. Total el mundo está en constante cambio, siempre llegará algo nuevo a nuestra vida.
Esto pasó cuando estaba buscando empleo en mi país, aunque en realidad yo no lo intenté 3 veces. Yo lo intenté muchas veces, fui a muchas entrevistas de trabajo, tenía una hoja de vida muy buena, con especialización y bilingüe. En mi país el ser bilingüe es un gran plus y esto te ayuda a obtener fácilmente un empleo. Pero en mi caso, no pasaba, en la última fase de las entrevistas se decidían por otra persona y eso me tenía tan mal, me sentía frustrada. No entendía como no podía conseguir un empleo si venía de estudiar Ingles en Estados Unidos. Pero después comprendí que mi gran sueño era vivir en Estados Unidos y como lo iba hacer si conseguía un empleo en Colombia?. Además sentía rabia por que los salarios eran muy bajitos y sentía que no compensaban mi experiencia y mi inversión en mis estudios. Lo que quiero decir es que yo vivía en una constante contradicción, anhelaba una cosa y hacía otra cosa opuesta. No había coherencia en mí.
Lo que hice fue parar, no enviar más hojas de vida y enfocarme en mi sueño que era regresar a Estados Unidos y a los meses por fin pude lograrlo. Esta vez se dio fácil para mí, y se dio porqué fue resultado de la coherencia, me enfoqué en lo que yo más quería y el Universo entendió fácilmente y me lo brindó. Nosotros nos confundimos y el Universo se confunde.
Ahora practico esta ley, y no me esfuerzo hasta agotarme. Si las cosas no se me dan en el segundo intento, analizo que es lo que me está queriendo decir la vida, observó si es que debo cambiar la estrategia, plantear bien mi intención. Si en el tercer intento no se me da, me detengo y no persisto más y suelto. Le entrego mi deseo a Dios y que El actúe porque El más que nadie sabe que es lo mejor para mi vida. Y las cosas se arreglan por si mismas, no las presiono yo. Solo dejo que la vida suceda. Esto es inteligente para mí y así me evito dolores de cabeza.
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