
Antes esta palabra era tan desconocida para muchos, hace unos pocos años se volvió una palabra de moda y muchos se refieren a ella como una gran cualidad, un don, un super poder, que todos quisieramos prácticar en nuestra vida y no dejarnos derrotar ante las situaciones poco fáciles.
Considero que soy una persona resiliente porque la vida me preparó para serlo de muchas maneras. Soy una mujer que persigo mis sueños, que hasta ahora he logrado todo lo que me he propuesto. He tenido mis fracasos pero no me culpo y no me autocastigo por fallar. No es mediocridad, pero es mejor saber que lo intenté y que no me quedé de manos cruzadas por miedo. Cuando quiero lograr un sueño, el miedo no puede conmigo, no permito que se interponga. El miedo está ahí pero no me detiene.
Vengo de una familia campesina humilde, entonces mi camino no ha sido fácil pero ha sido bonito todo lo trascendido y me siento tan orgullosa de mi misma. Mis posibilidades por terminar mi bachillerato, la Universidad y ser una profesional eran muy reducidas, pero mis ganas por superarme y el amor a estudiar me ayudo el superar vivir lejos de mis padres desde cuando era una niña de 11 años, estar internada no fue nada fácil para mi, fue una experiencia muy dura pero esto me ayudó a ser fuerte, a ser independiente, me ayudó a luchar por mis sueños, y a comprender que el mundo no tenia limites. Y así ha sido a lo largo de mi vida, soy arriesgada y a veces fallo por eso. Pero cuando quiero lograr mi meta, nada ni nadie me detiene. Lucho hasta el final y si no pude obtenerlo, entiendo que Dios, que la vida no lo quieren para mi o no me conviene, o no es el momento adecuado, o quizás es que se está gestando algo mucho mejor para mi. Siempre he dicho lo bueno toma su tiempo. Y es una realidad, todo toma un proceso y a veces nosotros somos muy inmediatistas, lo queremos ya pero lo que no sabemos es que Dios está haciendo su obra maestra. Y si tu ahora analizas un sueño alcanzado, que era muy importante para ti, y tuviste que esperar un buen tiempo para obtenerlo, y creíste en ese momento que Dios no te había escuchado o que eso no te convenía, pero que finalmente resultó y ahora comprendes que lo que esperabas llegó de una forma fenomenal, más grande, quizás más poderosa, llegó más perfecto, incluso de lo que tu habías esperado.
Por eso les digo mis amigos que nunca pierdan la fe, y que si ese sueño no se ha dado todavía es porque Dios lo está preparando hermosamente para ti. Imagínate, ese sueño es un proceso y es lo que yo le digo a mi hermana, cálmate, deja de ser ansiosa, tienes que aprender a esperar, tu no te imaginas cuantas cosas deben pasar, cuantas personas tienen que moverse para que tu sueño se de. Y eso yo lo aprendí hay sueños gigantes que necesita de una gran revolución en el mundo y por eso toman su tiempo.
Las situaciones difíciles son un gran desafío, son unos maestros que ayudan a entender tu fortaleza, tu resiliencia y tu gran poder interior. Yo le doy gracias a Dios por todo lo vivido, porque no me canso aunque la vida se ponga resistente como el acero. Cuando se vence todas esas adversidades, comprendes que eres una persona increíble por resistir y nunca desistir. Cuidado, nunca debemos pisar al otro, derrumbar al otro para lograr nuestros sueños, ya que pierde cualquier validez ante la vida. Las metas se hacen con el corazón, con honestidad; así puedes ser un gran orgullo para ti misma y para tu familia.
Importante que sepamos comprender cuando algo no conviene para el bien de nuestra alma y no nos pongamos tristes porque nuestro sueño no fue alcanzado. Muchas veces Dios nos ahorró grandes sufrimientos, o quizás aún no estábamos preparados para obtenerlo.
Les voy hablar de mi último sueño alcanzado, yo siempre quise vivir en Estados Unidos, y era un sueño desde que era una adolescente. Cuando tenía 20 años pedí la visa y me fue negada, no se imaginan la tristeza que me dio; pero me dedique a terminar la Universidad en mi país Colombia, luego comencé a trabajar en una Multinacional, la cuál tenia sede en Estados Unidos, así que por medio de esta empresa obtuve mi visa Americana. Primero vine con visa de estudiante de Inglés y vine a conocer este país soñado, esos meses en Estados Unidos fueron maravillosos, la mejor época de mi vida, nunca había sido tan feliz. Cuando regresé a mi país, sabía que definitivamente Estados Unidos era el país donde quería vivir porque conocí la felicidad, la tranquilidad, la abundancia. Estados Unidos era mi país del corazón, no se como explicarlo pero me sentía tan conectada con este país de una forma especial, me sentía enraizada, sentía que era parte de mi y que por primera vez me sentía parte de un lugar, de un espacio. No me pude regresar de inmediato a Estados Unidos, porque se me presentó un proyecto que quería realizar y me reconecte nuevamente con el amor de mi vida, mi primer amor, después de no vernos por 18 años, y comencé una relación con él. Pero mi corazón seguía añorando Estados Unidos, mi alma quería estar en ese país. A los dos años mi proyecto y mi relación amorosa empezaron a robarse mi paz. Entendí que ese proyecto no me daba alegría y que ese hombre no era el hombre adecuado para mi. Entonces empecé a buscar la forma de venirme a Estados Unidos, toqué puertas pero no se abrían pero lo seguía soñando todo los días, hacia la tarea de visualizarme viajando en avión, aterrizando en Miami. Conociendo a un hombre maravilloso y casándome. Me tomó un año y cinco meses para conseguir llegar a Estados Unidos nuevamente, no fue inmediato; pero les digo algo, desde que llegué a Estados Unidos todo se ha dado tan perfectamente, todo lo que visualicé, todo lo que soñé, lo logré; no he tenido que pasar por situaciones tan difíciles como dormir en el piso, o dormir en un parque, no he tenido que luchar y luchar para sobrevivir. Nada de eso, Dios me puso ángeles desde que llegue a este país. Llegue a Estados Unidos a vivir definitivamente en Enero de 2019. Cuando algo se va dando perfectamente, sin insistir e insistir, es porque estás en el camino correcto. Finalmente les digo que soy muy muy feliz en este país. Amo este país. Y tengo mil sueños por alcanzar.
