Dar y Recibir debe ser un Equilibrio.

Dar y Recibir debe ser un Equilibrio.

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En estos días pasó algo que me hizo entender muchas cosas acerca del dar y como si no hacemos un correcto equilibrio de Dar y Recibir, habrá un desbalance y pasaremos por un aprendizaje. Hace cuatro años quise ayudar a alguien quién fue muy importante en mi vida, y el resultado fue que él se desligó de su responsabilidad dejándome una deuda. Fue algo muy doloroso para mi, primero por lo importante que había sido en mi vida como persona, segundo por dejarme esa deuda que no me pertenecía, él traicionó mi confianza y abusó de mi generosidad; pero no voy a entrar a victimizarme, al contrario, soy responsable porque elegí ayudarlo pero lo que no estuvo bien fue que lo ayudé más de lo que yo podía, es decir, me extralimité y lo puse primero a él que a mi y la vida me enseño que puedo ayudar a la gente siempre y cuando esté dentro de mis capacidades y si no puedo, pues no tengo que reventarme solo para que el otro esté bien. Claramente hubo un desequilibrio, di mucho más de lo que podía, de lo que tenía.

Y hace poco, le pasó a mi esposo, él es una persona muy generosa y siempre quiere ayudar a los demás así represente para él un esfuerzo mayor en tiempo y dinero, él siempre está dando de más y muchas veces recibe menos, a pesar de que sus servicios no son costosos, son precios justos pero al final él se da cuenta que el dinero recibido no compensó todo el esfuerzo dado. Antes me preguntaba, porqué le pasan tantos momentos no tan buenos a mi esposo, se le dañan cosas o se le pierden (yo pensaba que él cargaba con un bulto de sal), pero esta semana que repitió de nuevo esa situación no tan agradable, entendí todo tan claramente, fue como un momento de iluminación. Como él siempre está dando de más, pone a las demás personas antes que a él, entonces hay un desbalance en su vida y por eso le ocurre esos pequeños accidentes. Esto inmediatamente me mostró que yo también hice lo mismo, puse primero a esa persona antes que a mí. Me olvidé de mi solo por complacerlo. Que grave error!!

Y le di gracias a Dios por permitirme entender ese aprendizaje, pues antes no lo entendía. Sabía que eso había ocurrido para un propósito pero no lo había comprendido. Ahora entendí y mi esposo también, que podemos ayudar a los demás dentro de nuestras posibilidades, no se trata de sacrificarnos, no se trata de no valorar nuestro dinero, no podemos regalarlo y sacrificar nuestra vida, nuestras prioridades por hacer felices a los otros. No debemos echarnos en nuestros hombros las responsabilidades, los desafíos de los demás.

Además les estamos haciendo un daño a esas personas porque no les permitimos evolucionar, de crecer, porque todo se lo ponemos en sus manos tan fácilmente, porque no les permitimos buscar otras posibilidades de intentar, de mirar alternativas; quizás en una de esas búsquedas se encuentre algo mucho mejor para sus vidas, como: conocer una nueva persona que les brinde algo positivo, o que llegue a un lugar que ha estado esperando por esa persona mucho tiempo. Que se yo, hay miles de posibilidades, todo lo que ocurre en nuestra vida es por una razón y un propósito, pero cómo van a descubrirlo? si nosotros no les ayudamos a que lo descubran.

Nadie es más importante que yo misma, si yo no me respeto, claramente el otro no me va a respetar. Si yo no valoro mi tiempo, mis talentos, mi dinero pues nadie más lo hará. Mi mensaje es servir a los demás con amor, pero que esto no implique en un resultado negativo para nosotros.

Servir no es sacrificarse. Servir es amar, es acompañar, es ayudar cuando nos lo piden. Sirvamos con el corazón, no lo hagamos porque obtendremos un beneficio de esa persona más adelante; no lo hagamos como un intercambio de beneficios, por ejemplo: si yo le ayudo a esta persona, él podrá ayudarme con una determinada tarea, así yo puedo relajarme y me ahorro un dinero. No, favor con favor no se paga, eso no es servir. Estamos desdibujando la palabra servicio, porque en nuestro corazón hay otra intención, que es aprovecharse de la necesidad del otro para sacar provecho, mostrarse como una persona generosa pero en realidad hay un intercambio. Esto lo ví en una persona que siempre se quería notar como generoso, una persona servicial pero en realidad él no ayudaba y no daba nada gratis, él siempre estaba pensando como sacar provecho de esa persona más adelante en sus negocios, en sus proyectos. Y cuando regalaba a las personas de escasos recursos siempre se tomaba fotos para que los demás vieran su amabilidad. Y esto es lo que nunca debemos hacer. Cuando tu das con amor, la vida te devuelve el doble, nunca des esperando de vuelta tu retribución porque a la vida no se le engaña. Cuando se sirve se hace con alegría, con gozo, con amor.

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