El amor de mi vida, soy Yo.

El amor de mi vida, soy Yo.

Photo by Brett Sayles on Pexels.com

Esto lo descubrí hace menos de un año, y créeme que al descubrir esta verdad, mi vida cambió totalmente. Ojalá lo hubiera aprendido antes, me hubiera evitado el llorar por tantos sapos.

Cada uno de nosotros, es el ser más importante y nadie es más importante que nosotros mismos, y mucho menos tengamos que sacrificarnos por alguien, porque el sacrificarnos nos resta como seres humanos, podemos ayudar pero cuidado; No es sacrificarnos por otra persona ni siquiera por nuestros hijos o padres. Es que cada uno viene con una misión en la vida y así amemos a esa persona debemos apoyarla pero no dejar de vivir nuestra vida por vivir la de nuestros hijos o esposo.

Que maravilloso que en los Colegios nos ayudarán a amarnos más a nosotros mismos, a entender que cada uno tiene sus dones, sus talentos, y que eso nos hace un ser humano maravilloso en este planeta. Que todos somos tan diferentes y por tanto, pensamos diferentes.

Entendí que lo importante es cambiar tu interior, una frase que resuena mucho «como es adentro es afuera» y es verdad. El día que me dije a mi misma, ningún hombre me hará sentir utilizada, nadie más abusara de mi, diré No cuando en realidad no quiera hacerlo; ese día que entendí que es mi vida y que nadie es mas importante que yo misma. Y que debo decir adiós cuando algo ya me esta haciendo sentir mal.

Todo esto me salvó a mi misma, porque descubrí mi gran valor. Y que mi baja autoestima atraía esas personas que me hacían sentir una mujer no amada, usada, sin valor. El día que empecé a amarme más, a querer pasar más tiempo conmigo misma y que disfrutaba esos ratos de soledad, entonces me conocí más, fui mas respetuosa conmigo misma, las culpas y recriminaciones desaparecieron y como mi interior ya había sanado, entonces, que pasó? Que llego por fin un hombre maravilloso, que reafirmaba mi gran valor como mujer. Y es cierto, en mi interior ya tenía esa admiración por mi misma, y me amaba tanto que eso finalmente lo proyecté al exterior. Y como vibraba tan alto, entonces atraje un hombre bueno, amoroso, respetuoso quién ahora es mi esposo. Amigas y amigos todo lo que vivimos es una extensión de nosotras mismas.

Así este casada, mi esposo no es el gran amor de mi vida, porque primero Yo soy mi gran amor. Además, otra cosa que aprendí es que los apegos no son buenos para nosotros mismos, vivir con apegos es vivir con el miedo y si lo pierdo que será de mí? Ya mi vida no tendrá sentido sin esa persona?

Y entonces que pasa? la vida nos envía un aprendizaje doloroso para que entendamos que no dependemos de nadie para vivir. Amar sin apegos es libertad, porque tu felicidad no depende de nadie. El amor no puede limitarte, el amor nunca te restará. Y no busco que mi esposo sea mi alma gemela porque no creo que eso exista, más bien pienso que Dios envía personas a nuestras vidas para que sean nuestros compañeros de vida, o para que nos ayuden a hacerla más bonita; también están esos «entrenadores» que vienen a enseñarnos a evolucionar por medio del dolor.

Por eso los invito a todos y a todas, a que cada uno se ame como el gran amor de su vida y verán que todo afuera cambia. Porque como es adentro es afuera.

Deja un comentario